Al parecer dinero hay, pero no para pagar deudas o salarios
Entre 17 y 35 millones de pesos se pretende gastar el Gobierno del Estado en un proyecto en el que una "estatua gigante" de Francisco Villa será la cereza de dicho "pastel". No porque a Durango le falten monumentos; no, nada más porque a alguien se le antojó hacerlo.
Por lo pronto, a la empresa constructora ya se le adjudicó un contrato por un monto superior a los 17 millones de pesos para que, en 300 días naturales, entregue la remodelación de la plaza que se encuentra frente a la Central Camionera.
Además, dichos recursos serán totalmente de origen estatal, obtenidos de la categoría de "Recursos de libre disposición 2026", según se pudo saber gracias información obtenida a través de los mecanismos de transparencia.
RECLAMAN SALARIOS
Y mientras el Gobierno del Estado utiliza recursos "de libre disposición" para una obra que Durango no necesita, diversos sectores de la sociedad siguen padeciendo la falta de pagos que, como proveedores, mantiene la actual administración desde hace años.
Por ejemplo, el Director del Instituto Tecnológico de Durango (ITD) reconoció que existe un adeudo superior a los 40 millones de pesos en salarios para docentes del sistema de Educación a Distancia. Deuda que le corresponde cubrir al Gobierno del Estado, aseguró.
Son cerca de 80 docentes los que no han recibido su pago desde diciembre, aunque algunos datan desde septiembre del año pasado y otros desde el 2023. Un programa que tiene más de 20 años funcionando y que se había respetado durante las pasadas administraciones... hasta ahora.
TAMBIÉN A EMPRESARIOS
Apenas a finales del 2025, el Presidente del Centro Empresarial Durango (Coparmex) reclamó públicamente que persistían los adeudos con empresas locales que habían cumplido con contratos, entregado bienes o prestado servicios de buena fe al Estado.
Además, fue contundente al asegurar que los retrasos prolongados en pagos afectaban gravemente la liquidez, ponían en riesgo los empleos formales, frenaban las inversiones y debilitaban a la economía local de las micro, pequeñas y medianas empresas.
Y a pesar de las promesas de pago antes de finalizar el 2025, el Gobierno Estatal no cumplió y, de acuerdo con lo expresado por el mismo Gobernador, esperaban que ahora sí en abril pudieran quedar saldadas las deudas con los empresarios locales. Promesas y promesas.
CARENCIAS Y RECORTES
Aunado a esta situación, por ejemplo, en la Secretaría de Salud en Durango (SSD) se han registrado al menos 800 despidos, del área administrativa, personal médico, enfermería, químicos y psicólogos, argumentando que el Gobierno Federal le había exigido al Estado una reducción del 18 por ciento en la nómina, ante la imposibilidad de pagar los salarios.
Además, desde La Laguna se han desmentido en diversas ocasiones las declaraciones del gobernador Esteban Villegas Villarreal sobre que los hospitales estatales operan al 90 por ciento, pues con evidencias han demostrado un grave desabasto de medicamentos e insumos, al grado de que pacientes y familiares deben comprarlos por su cuenta.
En más de 74 unidades médicas de La Laguna (hospitales Generales, Integrales y centros de salud) los trabajadores siguen denunciando la falta de insumos básicos como jeringas, gasas, material de sutura, medicamentos y equipo especializado. Ni siquiera lo básico para poder trabajar.
Ni qué decir de programas y campañas de salud al interior del estado que, debido a la falta de recursos, se han tenido que postergar o de plano suspender, pues los vehículos que son usados no cuentan con las refacciones o gasolina necesarios.
Y así podríamos ir de dependencia en dependencia, en donde las carencias y necesidades son muchas que podrían ser solventadas -temporalmente- con el recurso que se piensa invertir en una escultura que solamente servirá para publicidad política.
Es cierto, no hay dinero que alcance, pero la responsabilidad de un Gobierno para gastar un importante recurso que podría solventar las carencias en áreas estratégicas parece no ser prioridad. Parece que a los gobernantes les interesa más medir su ego que su deber. Así las cosas.