Detrás del reconocido monero hay más de 40 años de tinta, humor y un profundo compromiso social.
Para el reconocido monero Alfonso Cano Maa, la caricatura política no empieza con un lápiz, sino con la inconformidad.
Con más de 40 años de trayectoria traduciendo la vida pública mexicana a través del humor y la ironía, sigue convencido de que la crítica nace de la sensibilidad social: “Lo político en mí se despertó con las injusticias que yo veía”, afirma.
Aunque al principio de su carrera el término “monero” ni siquiera le agradaba, el tiempo lo convirtió en la definición de un oficio que encontró en el cuestionamiento al poder su principal motor.
LA IRONÍA COMO FORMA DE CRÍTICA
Desde entonces encontró en la caricatura una forma de interpretar la realidad, más que perseguir a personajes específicos, asegura que le interesan los problemas que afectan a la ciudadanía; los abusos, las crisis y las contradicciones del poder, son la materia prima para sus cartones.
La crítica, reconoce, no está libre de riesgos, a lo largo de los años también ha experimentado momentos de duda: “Sí ha habido temor a veces”, admite al hablar de las ocasiones en que una publicación podría generar consecuencias incómodas, sin embargo, lejos de apostar por el ataque, ha hecho de la ironía su lenguaje, pues considera que una buena caricatura debe transmitir una idea con la menor cantidad posible de palabras, permitiendo que la imagen hable por sí sola.

ADAPTARSE SIN PERDER LA ESENCIA
A lo largo de su carrera, ha sido testigo de la evolución de los medios, transitando del papel impreso a un entorno de memes, plataformas digitales e inteligencia artificial. Pese a estos cambios, sostiene que la caricatura política conserva su esencia: “La influencia es la misma”, asegura. Para el monero, las nuevas herramientas no sustituyen la mirada crítica ni la creatividad, sino que abren nuevas posibilidades de expresión, siempre y cuando se utilicen con responsabilidad.

DIBUJAR PARA LA GENTE
Detrás de esa apertura permanece una convicción que ha guiado toda su carrera que es dibujar para la gente. Cuando se le pregunta quién es el verdadero destinatario de sus caricaturas, responde sin titubear: “Yo me sensibilicé más con lo que le pasaba a la gente”. Quizá por eso, después de más de cuatro décadas observando la realidad desde el humor gráfico, Cano Maa sigue hablando de su trabajo con el entusiasmo de quien aún encuentra algo nuevo que decir.
LA AUTENTICIDAD COMO LEGADO
Su mensaje para las nuevas generaciones es seguir sus propias inquietudes, aprovechar las herramientas disponibles y trabajar con autenticidad.
Porque, más allá de la tecnología o los cambios en los medios, Alfonso Cano Maa sigue creyendo que la comunicación conserva el mismo desafío, el observar la realidad con honestidad y encontrar una voz propia para contarla.

DESTACADO
- Cartonista de El Siglo de Durango y El Siglo de Torreón durante 20 años (1988-2008). Recientemente se reincorporó como colaborador en Durango.
- Colaboró como monero semanal en el periódico El Universal de 1988 a 2000.
- Ganador del Premio Nacional México de Periodismo en la categoría de caricatura (2008).
- Obtuvo el Concurso Nacional de Caricatura del IDAIP en 2014 con la portada de "El ABC de los Datos Personales".
- Creó y presentó el Mapa Monumental en Caricatura de la Ciudad de Durango y su Centro Histórico (2020).