Aplican hasta 20 unidades de antídoto a niños que son picados por alacranes en Mezquital, Durango
Niños menores de dos años picados por alacrán en la zona sur del municipio de Mezquital han llegado a requerir hasta 20 dosis de Alacramyn debido a la alta toxicidad de la especie que habita en esa región, informó el secretario de Salud de Durango, Moisés Nájera Torres.
El funcionario explicó que en las comunidades ubicadas en la zona limítrofe con Nayarit son frecuentes los casos de personas, principalmente menores de edad, afectadas por la picadura de alacrán.
Por ello, señaló que en algunas localidades se mantienen disponibles hasta 30 dosis del antídoto para que las autoridades o responsables comunitarios puedan brindar atención inmediata y estabilizar a los pacientes mientras son trasladados a una unidad médica.
Comentó que, en los menores de dos años, la aplicación intravenosa del medicamento suele complicarse debido al tamaño de sus venas y a que, por la emergencia, resulta difícil canalizarlos porque los niños le temen a las vacunas y se mueven mucho.
Ante esta situación, se les administra inicialmente una dosis por vía intramuscular o rectal mientras son trasladados a un hospital.
“Existen niños de dos años a los que se les ha llegado a aplicar hasta 20 unidades porque las venas son muy difíciles de encontrar, pero también porque el alacrán de la zona es muy tóxico. Se les administra Alacramyn hasta que desaparecen los síntomas de la intoxicación”, explicó.
Nájera Torres recordó que en años anteriores se han registrado defunciones por picadura de alacrán en esa región, aunque aclaró que durante el presente año no se tiene reporte de fallecimientos.
Vigentes, algunas costumbres
Asimismo, advirtió que algunas personas acostumbran suministrar ajo o leche a quienes sufren una picadura; sin embargo, afirmó que ninguno de estos remedios neutraliza el veneno.
Por ello, insistió en que ante cualquier síntoma es indispensable aplicar el antídoto y buscar atención médica de manera inmediata.
Finalmente, recomendó a las familias que habitan en zonas con alta presencia de alacranes que, si un niño pequeño comienza a llorar repentinamente sin causa aparente, revisen de inmediato la cama, cobijas y alrededores, ya que podría tratarse de una picadura y requerir atención urgente.