Apropiación geopolítica del Golfo de México, Cortés, Ontario y anexas
Canadá y México niegan la apropiación virtual que Estados Unidos hace de sus golfos, lagos y vecindades.
Mantienen estos sitios, que ya aparecen en mapas y referencias como Golfo de América, Golfo de California y Lago América. En fuentes electrónicas han dejado de llamarse Golfo de México, Mar de Cortés y Lago de Ontario.
La disputa va más allá de la cartografía y se puede entender como una muestra de poder. Lo extraño es que esta exposición de fuerza se haga frente a los socios más cercanos de Estados Unidos — siendo estos Canadá y México— y no frente sus eventuales oponentes o potencias competidoras.
El Golfo de México ha llevado por más de cuatro siglos el nombre, hasta que la administración Trump lo rebautizó en 2025 como “Golfo de América”. El Golfo de México tiene gran relevancia estratégica, es el noveno cuerpo de agua mundial y uno clave en América del Norte. Amasa la mitad del refinamiento de petróleo y procesamiento de gas estadounidense. Provee el 40% de los alimentos de mar de EU. Es una ruta marítima nodal para el T-MEC, el Caribe y Europa.
En EU, el designio generó una discusión cultural, y en México rozó el interés nacional. El debate entre los “americanos” se dividió entre los que sólo mudaron de alias, agencias oficiales y sitios como Google, Apple Maps y Bing Maps y la prensa crítica, que vetó la modificación. La preocupación real de la parte mexicana llegó a las áreas de seguridad.
Pues la defensa física y militar del Golfo de México es una amenaza mayor que un simple cambio de denominación.
El verdadero reto es la protección de la costa y el mar territorial. En 2026 se ha sentido el despliegue de buques de combate de EU y destructores de misiles guiados, sean el USS Gravely, USS St.
Louis, USS Wichita o el USS Cooperstown.
Mientras, la agencia de noticias estadounidense Associated Press ha sido uno de los abogados fortuitos de México. La AP ha defendido el Mar de Cortés y enfatizado que el mote antecede al “Golfo de California”. Que, en todo caso, sería Golfo de Baja California. La AP recordó que México identifica a ese cuerpo de agua como Mar de Cortés. Se reconoce como Patrimonio Natural de la UNESCO y Jacques Cousteau lo bautizó como el acuario del mundo.
En Canadá, el Lago Ontario, ahora Lago América, fue defendido con energía y destacado por su potencial económico.
El Primer Ministro canadiense Carney ha enfrentado al presidente Trump en este tema. “El nombre.. (es) anterior tanto a la Confederación de Canadá como a la Declaración de Independencia de Estados Unidos”. Además, el Lago Ontario, la región de los Grandes Lagos y el Río San Lorenzo si fueran un país independiente, serían la tercera economía del planeta, sólo tras Estados Unidos y China.
Mantener la identidad del Golfo de México y el Mar de Cortés, imprime posesión histórica, sea indígena o novohispana. En el caso canadiense, Ontario carga también con un legado de tradición y mestizaje. La defensa de los distintivos, en ambos casos, une poder suave e interés nacional. Están en juego los recursos naturales y las rutas comerciales que hasta ahora son mexicanos y canadienses. Más allá, la apropiación de estos territorios puede empezar con un nombre.
Especialista en geopolítica y miembro de COMEXI*