Barcelona abandona la Superliga y deja solo al Real Madrid en el proyecto
El FC Barcelona confirmó de manera oficial su salida del proyecto de la Superliga Europea, una decisión que marca un punto de quiebre definitivo para la iniciativa que buscaba transformar el fútbol continental.
La determinación del Barcelona se da tras un proceso interno de análisis y diálogo con distintas instancias del fútbol europeo, en el que la directiva encabezada por Joan Laporta concluyó que la permanencia en la Superliga ya no era compatible con los intereses deportivos, económicos e institucionales del club.
De esta forma, el Barça apuesta por fortalecer su relación con la UEFA y mantenerse dentro del sistema tradicional de competiciones como la Champions League.
Una salida que debilita aún más a la Superliga
La retirada del Barcelona representa un golpe severo para la Superliga, que con el paso del tiempo fue perdiendo respaldo de prácticamente todos sus clubes fundadores. La mayoría de las instituciones que inicialmente impulsaron el proyecto se retiraron ante la presión social, política y deportiva, dejando a la iniciativa en una posición cada vez más frágil.
Desde su anuncio, la Superliga fue señalada por atentar contra el mérito deportivo y concentrar los beneficios económicos en unos cuantos equipos, lo que provocó protestas masivas de aficionados y una respuesta inmediata por parte de ligas y federaciones.
Real Madrid, el último defensor del proyecto
Con la decisión del Barcelona, el Real Madrid queda como el único club fundador que continúa respaldando públicamente la Superliga. La directiva merengue, encabezada por Florentino Pérez, ha defendido el proyecto como una alternativa para modernizar el fútbol y hacerlo más sostenible económicamente, especialmente frente a los nuevos modelos de consumo y competencia global.
Sin embargo, el aislamiento del Real Madrid plantea serias dudas sobre el futuro de la Superliga, ya que sin el respaldo de otros grandes clubes europeos, su implementación luce cada vez más lejana. Por ahora, la salida del Barcelona parece confirmar que el proyecto atraviesa su momento más crítico desde su creación.