Brasil y Lula en el contexto de la Guerra Fría Latinoamericana
Brasil y Lula se reconocen como parte de una historia de lucha y resistencia latinoamericana. En el contexto de América Latina se debe revisitar la experiencia de la implantación de la dictadura brasileña que inició el primero de abril de 1964 y concluyó en 1985. Régimen de sello militar que se desarrolló en el marco de la Guerra Fría. En ese contexto se reconoció una historia política protagonizada por un líder sindical que migró, siendo aún niño, con su familia a Sao Paulo, y se convirtió desde muy joven en un destacado orador defensor de los derechos de los obreros de la industria metalúrgica. Se trata de Luis Inácio Da Silva, nacido en 1945.
El gremio que impulsó a Lula lo reconoció inmediatamente y lo encumbró como el auténtico líder sindical que formó junto con sus más cercanos compañeros el Partido de los Trabajadores (PT). Sin embargo, la figura de Lula no puede entenderse sin referirse al impacto de la Guerra Fría en América Latina o dicho de otra forma sin reconocer que tuvimos en Latinoamérica “nuestra propia Guerra Fría”.
Entre los expertos en la historia contemporánea de América Latina no existe consenso sobre los marcos cronológicos con los que inició el mundo bipolar en la región. Algunos apuntan que el momento clave fue el golpe a Jacobo Árbenz en Guatemala, hasta 1954. El concepto de “Guerra Fría Latinoamericana” se debate. Ciertamente se enriquece con aportaciones sólidas desde varios crisoles y perspectivas. Una muy interesante, en desarrollo, es el del exilio que corre de 1945 y hasta 1989 de los jefes de Estado latinoamericanos.
El tratamiento del fenómeno de Guerra Fría que desarrolló la academia anglosajona también ha tenido una gran evolución, desde los primeros trabajos que datan de la década de 1950. Sin embargo, a principios del siglo XXI, conocimos del historiador noruego Odd Arne Westad, un trabajo que marcó la pauta del pos revisionismo. Una versión en español de “The cold War: A world history”, apareció en 2018, con traducción de Alejandro Pradera e Irene Cífuentes en Barcelona bajo el sello editorial de Galaxia Gutenberg. En términos muy genéricos Westad, planteó toda una serie de elementos multifactoriales que incidieron en el desarrollo de la Guerra Fría y que iba más allá de la pugna Estados Unidos versus la URSS.
Para fraternizar con el pos revisionismo de Westad, se puede decir que los latinoamericanos vivimos nuestra propia Guerra Fría. En esa órbita se desarrolla la figura de Lula. En el marco de las luchas sindicales latinoamericanas envueltas en el desarrollismo, que implicó un crecimiento urbano aparejado de una industrialización extraordinaria en diversas ciudades del continente. Sao Paulo, la más imponente del sub continente amazónico.
En 2009 se proyectó en el cine la biografía “Lula, el hijo de Brasil”. Filme de Fábio Barreto. Interpretada por el actor brasileño Rui Ricardo Dias, en el papel de Lula. La película hace un recorrido desde su infancia hasta su desarrollo como un indiscutible líder sindical que vivió la represión. Una figura clave es “Doña Lindu” la madre de Lula. Según una nota del Clarín de Buenos Aires, del 14 de diciembre del 2002: “Lula homenajeó a su madre” y “Lloró al recibir su diploma de presidente” De hecho el filme concluye con las palabras de admiración que Lula le ofrece a “Doña Lindu” al tomar por primera vez posesión como jefe del Estado.
Ante los procesos de galopante derechización en América Latina, es preciso ubicar asideros históricos que permitan identificar en el tiempo y en el espacio a líderes de la talla de Lula. Construir y reconstruir conceptos como el de nuestra propia “Guerra Fría Latinoamericana” ayudan a comprender complementariamente coyunturas como la del balotaje brasileño del 25 de octubre del 2026. Es una ecuación compleja pero no imposible. En este momento toca el turno a Brasil y a Lula en el contexto de la Guerra Fría Latinoamericana.