Foto: Caliente de Durango
Tras dos duelos no aptos para cardíacos en los que ambas escuadras dividieron honores sobre el diamante, la tensión llegó a su punto de ebullición. Caliente de Durango y los Charros de Jalisco se volvieron a ver las caras en el Estadio Panamericano para disputar el choque definitivo. Con la contienda empatada, ambas novenas saltaron dispuestas a reclamar el botín final.
Durango fuerte desde todos los frentes
La artillería duranguense no dio margen a la especulación y embistió temprano al pitcheo tapatío. En el episodio inicial, Jonathan Villar ligó imparable y Estevan Florial hizo tronar su madero con un imponente cuadrangular por el jardín central para abrir el marcador. En la tercera entrada, la visita amplió la brecha con un doblete productor de dos carreras a cuenta de Elier Hernández y un oportuno batazo remolcador de Yariel González que puso la pizarra 5-0.
El castigo visitante continuó en el cuarto rollo cuando Víctor Márquez detonó un triple y timbró tras roletazo de Leobaldo Piña. Acto seguido, Florial volvió a responder al conectar su segundo vuelacercas de la tarde, impulsando la séptima rayita arácnida. Desde la loma de los disparos, el abridor Joan Adón maniató por completo a los maderos jaliscienses con cinco sólidas entradas en blanco.
Para el sexto capítulo, Daniel Johnson desató otro batazo de cuatro esquinas con Antonio Castañeda en las almohadillas, colocando una holgada ventaja de 9-0. Aunque Jalisco descontó en el octavo tramo con doblete de José Aguilar, Durango respondió en el noveno capítulo mediante un batazo productor de Víctor Márquez que llevó a Christopher Escárrega al plato, decretando la decena de anotaciones.
Jalisco buscó el empate, pero Durango los 'quemó'
Cuando todo parecía resuelto, los caporales vendieron cara la derrota en el fondo del noveno tramo armando una electrizante rebelión. Alfredo Hurtado conectó un triple productor de dos carreras y, de inmediato, Johneshwy Fargas botó la pelota del parque para recortar la distancia de forma dramática. Sin embargo, el relevista Fernando Gallegos logró meter el brazo a tiempo para dominar los últimos batazos de peligro.
Con el out veintisiete en el aire, la escuadra de Caliente contuvo la embestida local para sellar la victoria por pizarra final de 10-5. Apoyados en una demostración de poder puro encabezada por el encendido Florial y una brillante labor abridora de Adón, los duranguenses inclinaron la balanza a su favor en Zapopan, amarrando una disputada serie en tierras jaliscienses.