Foto: Caliente de Durango
Con el ánimo encendido y el público metido desde la primera bola, la novena de Caliente de Durango recibió a los Sultanes de Monterrey en el Francisco Villa con la mira puesta en asegurar el subliderato de la LMB. Los rojinegros, guiados por Óscar Flores, llegaban tras imponerse en la serie ante Rieleros; del otro lado, los Fantasmas Grises buscaban sacudirse la mala racha luego de ser barridos por Unión Laguna.
Se 'encendieron' desde el primer minuto
Desde el amanecer del encuentro, el abridor dominicano Joan Adón lució dominante en la loma para maniatar a la artillería visitante durante los primeros episodios. La ofensiva de Caliente no tardó en responder a ese respaldo sobre el montículo y tomó ventaja en el cierre del primer capítulo, gracias a un encendido Daniel Johnson que fletó a Leobaldo Piña con un batazo oportuno hacia la pradera derecha para inaugurar la pizarra 1-0.
El verdadero estallido rojinegro ocurrió en el cuarto rollo. Tras un error de fildeo que abrió la puerta a la segunda rayita local, Webster Rivas conectó sencillo remolcador. La fiesta continuó con elevado de sacrificio de Drew Stankiewicz e imparable productor de Leobaldo Piña, coronando un rally de cuatro anotaciones que puso el electrónico 5-0 y expulsó del juego al abridor Stephen Tarpley.
Las revoluciones no se detuvieron
Aunque Monterrey rompió la blanqueada en la sexta entrada con doblete productor de Víctor Mendoza que acortó a 5-1, la reacción duranguense fue fulminante. En el cierre de ese mismo episodio, un racimo de dobles ligados por Víctor Márquez, Drew Stankiewicz y Estevan Florial, junto con hit remolcador de Piña, desató la locura en la tribuna al extender la ventaja a 8-1.
Por si fuera poco, Daniel Johnson reapareció en el séptimo inning con su noveno cuadrangular de la campaña para mover la balanza 9-1. A pesar de que Gustavo Núñez respondió por los visitantes con batazo de cuatro esquinas en el octavo rollo, el conjunto local no cedió terreno y mantuvo el control absoluto del encuentro previo a la definición.
Una victoria, con sabor a 'historia'
Para la novena tanda, Erick Casillas subió a la loma enfocado y dominó a los bateadores regiomontanos para bajar el telón. Con el definitivo 9-2 grabado en la pizarra del "Volcán de Villa", Caliente cosechó su victoria número 47 del calendario; un triunfo con sabor a hazaña que impone un récord histórico para la franquicia, consolida el subliderato norteño y hace retumbar a todo Durango de cara a la postemporada.