Foto: Caliente de Durango
La espera terminó y el Francisco Villa rugió desde temprano: la novena de Caliente de Durango recibió a los Sultanes de Monterrey para un duelo de semifinales que ya se siente histórico en el Stand Norte de la LMB. La tropa rojinegra, dirigida por Óscar Robles, salió a plantarse con firmeza ante unos Fantasmas Grises que, desde la primera pelota, dejaron claro que no serían presa sencilla.
Los Fantasmas "asustan" al Francisco Villa
El volcán duranguense estalló de inmediato en la parte baja del primer episodio, cuando Jonathan Villar aprovechó un rodado de doble matanza para inaugurar la pizarra. Sin embargo, los Sultanes respondieron con fiereza en la segunda entrada: un imparable remolcador de Omar Narváez emparejó los cartones y un descontrolado lanzamiento del abridor Odrisamer Despaigne le permitió a Sócrates Brito timbrar la carrera que le daba la ventaja momentánea a Monterrey.
A partir de ese momento, el encuentro se transformó en una encarnizada batalla táctica sobre el diamante. Los serpentineros apretaron el brazo y las defensivas lucieron implacables, neutralizando todo intento de rebelión. Tanto Daniel Mengden como el bullpen visitante dominaron a la artillería local a base de ponches y engorrosos elevados, manteniendo el electrónico congelado y a la afición al borde de sus asientos durante varios capítulos electrizantes.
Un drama digno de película
La electricidad volvió al graderío en el sexto rollo. Víctor Márquez encendió la chispa con un sólido sencillo, Jonathan Villar avanzó al corredor con toque de sacrificio y Leobaldo Piña se vistió de héroe al conectar la línea oportuna al jardín izquierdo que mandó a Márquez al plato. Durango igualaba el marcador dos por dos, provocando un desfile de relevistas que buscaban sofocar la rebelión local a toda costa.
La séptima entrada mantuvo el drama al límite del colapso. Jake Sánchez retiró en orden a los bateadores regiomontanos, mientras que Ronaldo Alesandro apretó las tuercas por Monterrey tras conceder dos pasaportes consecutivos, ponchando al peligroso Jonathan Villar con la casa ardiendo. El Francisco Villa contuvo la respiración: con la pizarra igualada a dos carreras, la mesa quedaba servida para una resolución épica en las entradas finales.
Monterrey se lleva el primero
Sin embargo, el desenlace favoreció a los Fantasmas Grises. En el octavo episodio, Gustavo Núñez impulsó la del desempate, y para el noveno capítulo, un imparable de Maikel Franco junto a un fulminante triple productor de dos carreras a cuenta de Yonny Hernández sellaron el letal ataque visitante. Chris Ellis bajó el telón en la parte baja ponchando a Víctor Márquez, decretando el definitivo 6-2 y apagando los fuegos en Durango.