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En el majestuoso Stadio Olimpico, la AS Roma de Gian Piero Gasperini y el Real Madrid de José Mourinho protagonizaron un duelo legendario en la jornada 2 de la fase de liga de la UEFA Champions League 2026-27. El cuadro italiano llegaba tras empatar 1-1 como visitante ante el Fenerbahçe, mientras que la escuadra merengue arribaba impulsada por su victoria 2-1 sobre el Inter de Milán en el Santiago Bernabéu.
Primer Tiempo
El choque arrancó electrizante en Roma. Al minuto 16, la loba sufrió un duro revés tras la lesión muscular de Manu Koné, sustituido por Niccolò Pisilli. Pese al percance, los locales abrieron el marcador al 19' cuando Marten de Roon sacó un cañonazo desde fuera del área tras un pase de Matías Soulé, desviado ligeramente por Ibrahima Konaté para vencer a Thibaut Courtois.
La respuesta madridista no tardó en llegar. Al minuto 24, Kylian Mbappé aprovechó un defectuoso despeje de Mario Hermoso, se acomodó en la frontera del área y disparó un balón que rebotó en Gianluca Mancini desorientando a Pierluigi Gollini para el 1-1. Con ese marcador de paridad y máxima tensión, ambas escuadras se marcharon al vestuario tras un equilibrado primer tiempo.
Segundo Tiempo
En el complemento se desató la tormenta italiana. Rodrigo Mora ingresó por Paulo Dybala y al 50' capitalizó una pérdida de Vinícius Júnior para filtrar un balón que Donyell Malen mandó a la red tras rebotar en Federico Valverde. Al 57', Soulé asistió magníficamente entre líneas a Malen, quien firmó su doblete con un disparo cruzado para el 3-1.
Contra las cuerdas, Mourinho envió al campo a Arda Güler, Endrick y Carlos Espí, desatando una remontada heroica. Al minuto 82, Espí cazó un rechace de Gollini en el área pequeña para descontar con el 3-2. Solo dos minutos después, al 84', Güler cobró un córner desde la derecha y Endrick se elevó con potencia para clavar un cabezazo que selló el 3-3.
La hazaña blanca se culminó en el agonizar del choque. Al minuto 89, en plena efervescencia madridista, Güler sirvió otro centro preciso desde el tiro de esquina y Antonio Rüdiger conectó un testarazo implacable para certificar el 3-4 definitivo. Una victoria épica e inolvidable que rescata tres puntos de oro para el Real Madrid en una noche mágica en Italia.