Foto: Liga Expansión MX
La disputa por el mérito deportivo en el fútbol mexicano se trasladó nuevamente al ámbito internacional. Cinco clubes de la Liga de Expansión, Cancún FC, Leones Negros, Atlético La Paz, Atlético Morelia y Mineros de Zacatecas, recurrieron de nueva cuenta al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS). La demanda busca anular la resolución de la FMF y la Liga MX que eliminó definitivamente el ascenso y descenso.
Mediante un comunicado conjunto, los equipos argumentaron que el arbitraje en Suiza constituye la última vía legal para restaurar el orden competitivo. En su misiva pública remarcaron:
"No pedimos un lugar en Primera División. Pedimos el derecho a ganárnoslo. No pedimos privilegios. Pedimos igualdad de oportunidades para competir y progresar a través del mérito deportivo", denunciando el desamparo institucional que sufre la división de plata.
De nueva cuenta, Arriola encendió la mecha
El trasfondo del conflicto proviene de abril de 2020, cuando el organismo suspendió el ascenso argumentando pérdidas por la pandemia. Aunque se garantizó una pausa de cinco años con vistas al retorno en 2027, los directivos alteraron unilateralmente la normativa. En julio de 2026, la cúpula patronal codificó el cierre definitivo del circuito superior, traicionando los compromisos asumidos previamente con las franquicias de la liga de expansión.
El detonante directo del reclamo fueron las polémicas declaraciones de Mikel Arriola, comisionado presidente de la FMF. Arriola justificó la medida declarando que la Expansión "es una liga de desarrollo" orientada a filiales Sub-23. Además, reavivó asperezas al dudar públicamente sobre las finanzas de los clubes inferiores, sosteniendo que "no sabíamos de dónde venía el dinero", aseveración interpretada como un ataque directo a la solvencia de las directivas.
Buscan devolver el rigor deportivo al futbol mexicano
Esta decisión despoja a la Segunda División de retornos financieros, provoca la caída de derechos televisivos y ahuyenta a los patrocinadores privados. Al convertir el circuito en un laboratorio de canteras para los dueños de Primera División, la FMF destruyó la competitividad y devaluó los activos de instituciones que invirtieron sumas millonarias para cumplir con las rigurosas certificaciones de estadio e infraestructura originalmente exigidas.
El procedimiento en el TAS representa un frente legal histórico que cuestiona abiertamente el modelo cerrado implementado por la cúpula directiva. Mientras la FMF intenta blindar comercialmente la Liga MX a semejanza de las franquicias estadounidenses, los cinco equipos demandantes exigen la pronta restauración de la pirámide competitiva tradicional. El fallo del tribunal internacional definirá finalmente si el balompié azteca se rige por el rendimiento deportivo o por decisiones arbitrarias de escritorio.