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Cinco razones para visitar el Volcán El Jagüey, una joya escondida de Durango

El recorrido en automóvil suele tomar alrededor de una hora desde la capital.

Cinco razones para visitar el Volcán El Jagüey, una joya escondida de Durango

DANIELA ALMAGUER 30 ago 2026 - 12:23

A poco más de una hora de la ciudad de Durango, entre tierras de cultivo, formaciones rocosas y caminos que parecen sacados de una película del viejo oeste, se encuentra uno de los paisajes naturales más sorprendentes del estado, el volcán El Jagüey.

Ubicado cerca de la comunidad Ricardo Flores Magón, en el municipio de Canatlán, este antiguo volcán inactivo se ha convertido en un destino cada vez más atractivo para quienes buscan experiencias diferentes sin salir de territorio duranguense.

Más allá de su peculiar historia geológica, El Jagüey ofrece una combinación de naturaleza, aventura, tranquilidad y escenarios fotográficos difíciles de encontrar en otros puntos de la entidad. Desde el trayecto hasta la llegada, el sitio invita a desacelerar el ritmo y descubrir una faceta distinta de Durango. Por ello, aquí cinco razones para visitarlo.

1. Paisajes que parecen sacados de una película

El volcán es el destino final, pero buena parte de la experiencia ocurre durante el recorrido. Los extensos campos, las formaciones rocosas, los cielos abiertos y los contrastes del semidesierto crean escenarios que parecen postales. Cada curva del camino ofrece nuevas panorámicas que convierten el trayecto en una aventura visual por sí misma.

2. La oportunidad de observar un volcán en Durango

No todos los días se tiene la posibilidad de caminar alrededor de un volcán. Aunque El Jagüey permanece inactivo desde hace años, sigue siendo un testimonio del pasado geológico de la región y uno de los centros volcánicos más jóvenes del Campo Volcánico de Durango. Su enorme cráter y su singular paisaje recuerdan que esta zona tuvo una intensa actividad natural en tiempos remotos.

3. Desconectarse de la ciudad y conectar con la naturaleza

Para quienes buscan escapar por unas horas del tráfico, el ruido y la rutina, El Jagüey representa una excelente alternativa. La visita permite disfrutar del aire libre, recorrer la comunidad de Ricardo Flores Magón, convivir con el entorno rural y degustar la gastronomía tradicional de la región, como las clásicas gorditas elaboradas en los poblados cercanos. El resultado es una experiencia sencilla, pero auténtica.

4. Una escapada ideal con amigos y algo de actividad física

El sitio es perfecto para organizar una salida de fin de semana. Los visitantes pueden realizar caminatas por los alrededores, explorar las elevaciones cercanas y disfrutar de recorridos al aire libre mientras comparten tiempo con amigos o familia. Además de ser una experiencia recreativa, representa una oportunidad para mantenerse activo en contacto con la naturaleza.

5. Capturar fotografías espectaculares

Los amantes de la fotografía encontrarán en El Jagüey un auténtico paraíso. La combinación del cráter volcánico, las formaciones rocosas, la vegetación característica del semidesierto y la amplitud del paisaje ofrece innumerables oportunidades para obtener imágenes impresionantes. Ya sea con cámara profesional, dron o teléfono celular, el lugar regala encuadres memorables en prácticamente cualquier época del año.

¿Y cómo llegar?

El volcán El Jagüey se localiza en las inmediaciones de la comunidad Ricardo Flores Magón, en el municipio de Canatlán, aproximadamente a 74 o 75 kilómetros al norte de la ciudad de Durango.

Para llegar desde la capital se debe tomar la carretera federal 45 con dirección a Parral. Después de pasar la comunidad José Guadalupe Aguilera, se encuentra la desviación hacia Venustiano Carranza.

Desde ahí se continúa por ese camino hasta llegar a Ricardo Flores Magón, donde existen señalamientos que conducen al volcán. El recorrido en automóvil suele tomar alrededor de una hora y el acceso es gratuito.

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