Perfil. Como motor de los Pumas de la UNAM, Carrasquilla se ha consolidado como un referente indiscutible de la Liga MX.
El siglo de durango
El corazón de la actual generación panameña late al ritmo de Adalberto 'Coco' Carrasquilla, quien se ha consolidado como el referente indiscutible y el motor creativo del equipo. Tras ser galardonado como el mejor jugador de la Concacaf y brillar con su visión de juego en la MLS, su reciente salto a los Pumas de la UNAM en la Liga MX ha reafirmado su estatus de élite; en este inicio de 2026, el mediocentro no solo dicta los tiempos del partido, sino que ha sumado una cuota goleadora clave que mantiene a su club en los primeros puestos.
Su capacidad para romper líneas y conectar la defensa con el ataque lo convierte en la pieza sobre la cual Thomas Christiansen edifica su sistema táctico.
Junto a él, la Selección cuenta con el desequilibrio de figuras como Ismael Díaz, quien ha tenido un arranque de año espectacular con el Club León, destacando por su capacidad para generar peligro constante y su precisión en el último tercio del campo. Mientras Carrasquilla pone la pausa y el criterio en el centro, atacantes como Díaz y el experimentado Édgar Yoel Bárcenas, quien recientemente alcanzó la histórica cifra de 100 partidos internacionales, aportan la verticalidad necesaria para competir al más alto nivel.
Esta combinación de jerarquía en el mediocampo y explosividad en las bandas es lo que permite a Panamá soñar con ser una de las grandes sorpresas en la próxima cita mundialista.
Efe