Comer plátano antes de dormir, ¿beneficioso para el descanso?
Incorporar un plátano como colación antes de ir a la cama se ha convertido en una recomendación recurrente entre personas interesadas en mejorar su bienestar nocturno. Según expertos, esta fruta no solo puede saciar el hambre después de una cena ligera, sino también contribuir a una sensación general de confort que muchas personas asocian con un descanso más tranquilo. Aunque no se trata de una solución mágica para el insomnio, sus componentes y efectos en el organismo la hacen una opción interesante dentro de una dieta equilibrada.
EL MOTIVO
El plátano contiene azúcares naturales, carbohidratos, potasio, magnesio y fibra, nutrientes que juntos pueden ayudar a calmar el apetito y sustituir la tentación de consumir dulces poco saludables por la noche. Además, la fruta aporta triptofano, un aminoácido relacionado con la producción de serotonina, conocida como la “hormona de la felicidad”, y que, a su vez, sirve como precursor de la melatonina, la hormona que regula el ciclo del sueño y la vigilia. Aunque la cantidad de triptófano en un plátano solo no es suficiente para inducir el sueño de forma directa, su presencia combinada con otros nutrientes puede favorecer una sensación de relajación y bienestar antes de dormir.
POTASIO, UN CAUSANTE
Desde una perspectiva nutricional más amplia, diversos estudios y especialistas coinciden en que el potasio y el magnesio presentes en el plátano pueden tener efectos calmantes en los músculos y el sistema nervioso, lo que contribuye a reducir la tensión física que a veces dificulta conciliar el sueño. Asimismo, la fibra de esta fruta ayuda a mantener la sensación de saciedad sin generar pesadez, lo que evita interrupciones del descanso por hambre durante la noche.
No obstante, especialistas también advierten que no existe evidencia científica concluyente de que comer un plátano antes de dormir mejore significativamente la calidad del sueño por sí solo. La clave está, en cambio, en observar cómo responde cada cuerpo a este hábito y en integrarlo dentro de una rutina alimentaria saludable y equilibrada, que considere hidratación, ejercicio y buenos hábitos de sueño.
Para algunas personas, el efecto saciante y reconfortante del plátano puede ser suficiente para mejorar su descanso, para otras, puede formar parte de una estrategia más amplia de bienestar nocturno.