Comisión Estatal de Búsqueda es un fracaso
El fracaso de las comisiones de búsqueda de personas en México no es una percepción exagerada o juicio apresurado, sino una conclusión a la que llegan los propios familiares de las y los desaparecidos, los colectivos, los organismos especializados y la sociedad en general que dan cuenta del incremento constante de las cifras.
Pese a contar con un marco legal específicamente para atender la crisis, la realidad muestra a instituciones creadas al vapor, rebasadas, burocratizadas y, en muchos casos, ausentes en los momentos clave para quienes por su cuenta, y a ante el abandono de los gobiernos, han decidido enfilarse en su incansable búsqueda.
La lectura se reafirma luego de que madres buscadoras de Durango, integrantes del colectivo 'Buscando Emilios', tras la localización de fosas clandestinas en Sinaloa, se vieron en la necesidad de acudir a Concordia con la esperanza de encontrar respuestas; empero, en lugar de acompañamiento institucional, fueron abandonadas apenas cruzaron el límite estatal.
De acuerdo con el testimonio de una integrante del colectivo, compartido a una compañera reportera de Durango, la Comisión Estatal de Búsqueda las trasladó hasta aquella cabecera municipal sinaloense, pero no las acompañó hasta el sitio del hallazgo de restos humanos que se ubica en la localidad conocida como "El Verde".
No se trata de una versión aislada ni de un malentendido, como seguramente lo irán a declarar las autoridades responsables. La realidad es que las dejaron solas y a su suerte. Sin presencia en campo; sin respaldo legal en un estado que no es la de su origen; sin el mínimo acompañamiento humano que la ley y la decencia obligan.
La Comisión Estatal de Búsqueda depende de la Secretaría General de Gobierno. Ahí comienza el problema. Y es que el gobierno de Durango y sus funcionarios pecan una vez más de omisión y también de inhumanidad. Ignoran que el acompañamiento no es opcional, sino una de las tantas funciones primordiales de esta institución.
No obstante, el problema es generalizado en las comisiones, -nacional y estatales- que además arrastran problemas estructurales como la falta de recursos, operación burocrática con personal insuficiente y muchas veces no calificado. De ello se derivan las graves deficiencias en la atención, sin contar la manipulación de datos que impide dimensionar la crisis real.
Lo ocurrido con las madres duranguenses no es una excepción, sino un síntoma más. El fracaso de estas comisiones se sustenta en datos, en testimonios y en evaluaciones de organismos como el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, pero sobre todo en las más de 133 mil personas desaparecidas y una impunidad que ronda el 98 por ciento. Los datos duros son brutales.
EN LA BALANZA.- La detención del excandidato de la alianza PRI-PAN a la presidencia municipal de Santiago Papasquiaro deja al descubierto la simulación de una clase política y gobernante en Durango que presume moralidad sin ejercerla y, sobre todo, la permisiva infiltración de perfiles vinculados a grupos delictivos dentro de las estructuras partidistas. Se trata, además, de quien fue el candidato del gobernador, el que pese a ostentarse como jefe político de la coalición y como el duranguense mejor informado del estado, previsiblemente alegará desconocer las actividades y el historial del hoy detenido.
CERROS SECOS Y PELONES... El caso de Danna, en La Laguna, continúa exhibiendo la dilación procesal del Poder Judicial del Estado de Durango. Integrantes de una colectiva feminista nuevamente se manifestaron frente al Palacio de Justicia en Gómez Palacio, y bloquearon por varias horas el acceso al inmueble, en respaldo a la joven originaria de Lerdo que denunció haber sido víctima de agresión sexual desde 2022 y que, a la fecha, sigue sin obtener justicia. El sistema judicial ha normalizado los aplazamientos, convirtiendo la espera en una forma de revictimización para quienes se atreven a denunciar la violencia sexual.
X: @Vic_Montenegro