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La difusión de un severo posicionamiento emitido desde Estados Unidos, firmado por U.S. Soccer junto a Canada Soccer, expuso la fractura política en la Concacaf al dejar al descubierto el respaldo brindado por la Federación Mexicana de Futbol (FMF) al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. La postura estadounidense evidenció cómo el organismo mexicano optó por blindar al dirigente suizo, desmarcándose abiertamente de sus socios norteamericanos en plena crisis institucional.
El origen de esta disputa responde al colapso del polémico proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa impulsada por Infantino para privatizar activos comerciales de los Mundiales y ceder hasta un 20 por ciento del capital a inversores externos. El plan desató una rebelión internacional liderada por la UEFA, la Concacaf y gremios de futbolistas, forzando a la FIFA a retirar la propuesta tras severas acusaciones de opacidad.
Demandan transparencia y rendición de cuentas
En medio de las presiones, la FMF emitió un comunicado ratificando su adhesión a la cúpula de Zúrich bajo el argumento de priorizar "la institucionalidad y el respeto a la gobernanza". La federación mexicana rechazó cualquier mecanismo de reforma convocado fuera de los canales oficiales y desacreditó los intentos de remoción, asumiendo un rol de contención en favor del jerarca suizo que desató fuertes críticas por su complacencia.
En respuesta, el pronunciamiento de Estados Unidos contrapuso una postura tajante al sostener que "el liderazgo en el futbol no es una posesión". U.S. Soccer, apoyado por Canadá y las uniones del Caribe y Centroamérica, demandó transformaciones profundas en la estructura del balompié global, exigiendo transparencia financiera, procesos éticos y una verdadera rendición de cuentas por parte de la FIFA.
Exhiben a la Federación Mexicana de Futbol
El propósito central del comunicado estadounidense fue exhibir la postura mexicana y profundizar el aislamiento de Infantino de cara a las elecciones presidenciales de 2027. Al enfatizar que dirigir el deporte es un compromiso social y no un mandato personal, la declaración norteamericana expuso que la FMF prefirió priorizar la cercanía con el poder central antes que respaldar las exigencias de transparencia regional.
Con este choque diplomático, el pronunciamiento desde suelo estadounidense deja al descubierto las grietas entre los coanfitriones de la Copa del Mundo de 2026. Mientras Estados Unidos y Canadá encabezan la presión por un cambio estructural, México queda expuesto como el principal bastión defensivo de un régimen cuestionado, asumiendo un elevado costo político en el panorama futbolístico internacional.