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La muerte de una joven trabajadora de un instituto especializado en peste en Siberia sigue rodeada de preguntas. Mientras las autoridades rusas aseguran que no existe riesgo de un brote, su madre rechaza la historia del supuesto accidente de laboratorio y exige conocer qué ocurrió con su hija.
Daria Shipilova, de 28 años, falleció el pasado 2 de octubre en un hospital de Shelekhov, cerca de Irkutsk. Trabajaba en el Instituto de Investigación contra la Peste de Siberia y el Lejano Oriente, y su muerte provocó medidas de aislamiento y vigilancia entre sus contactos.
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“Conozco la verdad”
En declaraciones al medio ruso Glubina, publicadas el 6 de octubre, Svetlana Shipilova cuestionó los reportes que atribuían la enfermedad de su hija a la ruptura de un tubo de ensayo con material infeccioso.
“Conozco la verdad”, afirmó la mujer, quien también trabaja en el sector salud. Según su explicación, los recipientes utilizados estaban especialmente protegidos, por lo que rechazó que su hija hubiera podido romper uno o derramar su contenido de la manera descrita.
Su reclamo también alcanzó la atención médica. Aseguró haber salvado a pacientes en condiciones similares y acusó que a su hija la abandonaron y la dejaron morir.
Al momento de la conversación, el 5 de octubre, Svetlana seguía en cuarentena y no había recibido un dictamen oficial sobre el fallecimiento. Insistió en que esperaba un documento de las autoridades, no únicamente explicaciones difundidas en medios.
Un supuesto accidente y publicaciones retiradas
La versión del tubo roto comenzó a circular después de que un periodista de Irkutsk afirmara que Shipilova había sufrido un accidente con una muestra de peste neumónica y ocultado lo sucedido. Ese relato no ha sido confirmado.
El caso tomó un tono todavía más inquietante cuando algunos medios rusos retiraron publicaciones relacionadas con una posible peste, mientras se imponían restricciones sanitarias en el instituto y hospitales de la región.
La combinación de reportes eliminados, cuarentenas y explicaciones incompletas alimentó las sospechas sobre lo ocurrido. Aunque la madre no denunció expresamente un encubrimiento, sus declaraciones pusieron en duda la historia que circulaba sobre su hija.
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¿Qué dicen las autoridades y cómo va la investigación?
Rospotrebnadzor, la autoridad sanitaria rusa, sostiene que la joven murió por una neumonía de causa desconocida y que las pruebas no detectaron los patógenos con los que trabajaba. Una comisión de especialistas fue integrada para revisar el caso.
El 8 de octubre, el gobernador de Irkutsk, Igor Kobzev, anunció que había concluido la serie de medidas preventivas. Sin embargo, ese anuncio no resolvió públicamente qué provocó la neumonía que acabó con la vida de la técnica.
La Organización Mundial de la Salud también solicitó más información a Rusia para evaluar lo sucedido y aclarar reportes sobre otro trabajador enfermo. Señaló que todavía no contaba con el panorama completo.
Mientras las autoridades dan por terminadas las medidas preventivas, queda pendiente la respuesta que exige Svetlana: una explicación oficial sobre la muerte de su hija.