Déficit. La vivienda de interés social es la que más se requiere, pero se ha dejado de construir, por lo que muchas personas optan por la autoconstrucción o la informalidad.
La construcción de vivienda en México no ha logrado recuperarse en la última década, pese al déficit habitacional y la alta demanda existente, por lo que se mantiene en una condición de estancamiento, reveló el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de la Vivienda (Canadevi) Durango, Salvador Chavez Molina.
Refirió que, con datos del Registro Único de Vivienda (RUV), la edificación anual presenta una caída sostenida desde 2015, cuando colocó 301 mil 886 viviendas; en 2020 fueron 151 mil 444 viviendas; en 2022, 135 mil 647; en 2023, 130 mil 996 viviendas; en 2024, 128 mil 142; y en 2025 fueron apenas 124 mil 793 casas nuevas con cifras al cierre del mes de noviembre.
Ante ello, estableció que en 10 años la construcción de vivienda en el país se redujo en más del 58 por ciento, sin mostrar una recuperación clara al cierre de 2025.
PANORAMA LOCAL
En Durango el impacto es profundo ya que esta tendencia nacional se refleja con mayor severidad en la entidad. El representante de la Canadevi indicó que la entidad enfrenta un déficit estimado de 80 mil viviendas, mientras que la producción anual se mantiene en alrededor de mil a mil 300 construcciones, muy por debajo de las necesidades reales que se tienen en la actualidad.
Por si fuera poco, advirtió que la vivienda de interés social es la más afectada, con una reducción de hasta 60 por ciento en su construcción, lo que ha incrementado la presión en rentas, la autoconstrucción y el rezago habitacional en sectores de bajos ingresos.
Por lo que advirtió que sin incentivos, sin financiamiento accesible y coordinación entre gobiernos y desarrolladores, la brecha habitacional seguirá ampliándose.
INFORMALIDAD
Respecto a la construcción de nuevas casas, dijo que se siguen construyendo en el país un millón de viviendas por año, "pero obviamente aumentó la informalidad y el rezago continúa, debido a que no son viviendas 100 por ciento habitables, ni cuentan con todos los servicios.
Esto también representa un nuevo problema ya que , con ello, se incrementa la presión para dotar de servicios, lo que recae en los municipios y genera un desarrollo urbano desordenado en todos los asentamientos del país, advirtió.
El siglo de durango