Cosecha de frijol en Cuencamé y Guadalupe Victoria, con un mes de retraso
La cosecha de frijol en la zona de Guadalupe Victoria y Cuencamé lleva casi un mes de atraso debido a la falta de lluvias durante agosto, por lo que los productores todavía no han iniciado con el corte de la planta.
Rubén Ibarra Alcántar, dirigente de los productores de frijol de esta región, señaló que para estas fechas de años anteriores la cosecha ya se encontraba avanzada; sin embargo, la falta de agua provocó que una parte importante de las plantas se secara y que las que sobrevivieron registraran un crecimiento tardío.
Afectó ausencia de lluvias en agosto
Explicó que la ausencia de lluvias durante agosto afectó el desarrollo de la planta, por lo que el frijol que logró sobrevivir comenzó a crecer con aproximadamente un mes de retraso.
“Los frijoles se retardaron por la falta de lluvia”, señaló el dirigente frijolero, quien estimó que el corte de la planta podría comenzar en dos o tres semanas, con la expectativa de concluir el levantamiento de la cosecha a finales de octubre.
Ibarra Alcántar reconoció que existe el riesgo de que alguna helada se adelante y afecte los cultivos que todavía permanecen en el campo, aunque hasta el momento no se tienen pronosticadas temperaturas de este tipo durante octubre.
“No están pronosticadas heladas este mes, pero existe el riesgo de que llegue alguna y dañe el frijol que lleva un mes de retraso, equivalente al mes de sequía que se vivió en agosto”, mencionó.
Cosecha podría no ser igual a 2025
El dirigente de los productores de frijol advirtió que este año no se espera una cosecha similar a la del año pasado, debido a que la falta de agua provocó la pérdida de una cantidad importante de plantas y redujo el potencial productivo de las que lograron sobrevivir.
Aunque consideró que todavía es temprano para determinar el volumen final de producción, estimó que la cosecha podría ubicarse en alrededor de la mitad de lo obtenido el año pasado o ligeramente por encima.
Durante 2025, la producción de frijol en Durango fue de aproximadamente 160 mil toneladas, por lo que para este año se prevé, de manera preliminar, una cosecha cercana a las 90 mil toneladas.