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La noche del martes 6 de octubre de 2026, durante la función ‘Deslealtades’ en Mineral de la Reforma, Hidalgo, la tragedia sacudió a la lucha libre mexicana. El réferi Gerardo Germán Pineda, conocido deportivamente como ‘El Búho’, de 74 años, colapsó sobre el cuadrilátero tras recibir un impacto físico por parte del luchador profesional El Hijo de Fishman.
Tras la contundente maniobra dentro del combate estelar contra Máscara Sagrada NG, Pineda quedó inmóvil en la lona. Personal de emergencia acudió de inmediato al auxilio, pero minutos después confirmaron el fallecimiento del veterano réferi. Elementos de la policía municipal arrestaron al gladiador en el recinto y lo pusieron a disposición del Ministerio Público estatal.
Se enciende el debate en el gremio
La Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo abrió una carpeta de investigación por el probable delito de homicidio culposo. La autoridad ministerial buscó determinar si la fatal consecuencia derivó de un accidente inherente al espectáculo deportivo o si existió una acción fuera del reglamento que ameritara responsabilidad penal directa contra el deportista.
El suceso detonó un intenso debate mediático e institucional sobre la seguridad en el pancracio y la participación de adultos mayores. Diversas figuras del gremio luchístico, entre ellas El Hijo del Santo, catalogaron la muerte como un trágico accidente dentro de la naturaleza extrema del deporte, deslindando dolo en el actuar del enmascarado.
¿Qué pasó con Hijo de Fishman al final?
La situación jurídica del gladiador dio un giro decisivo en las horas posteriores mediante la vía de los medios alternativos de solución de controversias. Representantes legales del luchador entablaron negociaciones con los deudos del juzgador, logrando pactar un acuerdo reparatorio formal que permitió extinguir la acción penal conforme a la norma vigente.
Para este viernes 9 de octubre, El Hijo de Fishman recuperó su libertad tras ratificarse la resolución con la familia de Pineda. El caso concluye judicialmente con el sobreseimiento del proceso, dejando al descubierto severos vacíos regulatorios respecto a los protocolos médicos y los límites de edad para el arbitraje en el circuito independiente.