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OPINIÓN

De Política y Cosas Peores

De Política y Cosas Peores

ARMANDO CAMORRA 27 may 2026 - 08:23

La maestra reprendió a Pepito: “¿Por qué le diste una patada en las pompas a Juanito?”. Contestó el chiquillo: “Porque se volteó. La patada se la iba a dar en otra parte”. La política es un oficio que lo abarca todo, y sobre el cual nadie sabe nada. El Andy que no quiere que le digan Andy salió -o fue salido- de la cúpula morenista, y eso causó una ligera llovizna en un vaso de agua de borrajas. Varias lecturas -así se dice- tiene ese acontecimiento que en algún modo favorece a la presidenta Sheinbaum, pues el retoño de AMLO se va del centro a la periferia. Rubén Moreira acierta cuando dice que la salida de Andy suena como a patada. Ahora bien: el tal Andy se fue -o lo fueron- muy oportunamente, pues están cerca las elecciones de diputados locales en Coahuila, y de seguro habría sufrido ahí, como operador electoral del partido obradorista, un descalabro semejante o peor que el de Durango. En efecto, el PRI va con banderas desplegadas y a tambor batiente hacia ese proceso electoral, y lleva todas las de ganar. El partido tricolor dispone en esa entidad norteña de una sólida estructura que su dirigente estatal, Carlos Robles Lostaunau, ha perfeccionado mediante una tarea empeñosa y eficiente que pone a los candidatos y candidatas priistas en situación de ventaja frente a sus adversarios. Eso se debe a la excelente labor, reconocida por tirios y troyanos, de Manolo Jiménez Salinas. Como gobernador ha hecho de Coahuila un estado cuyos habitantes vivimos en paz y con tranquilidad en un ambiente favorable en todos los órdenes. Saltillo, mi ciudad, es la capital más segura del país. En ella el alcalde Javier Díaz González ha cumplido con creces las expectativas que pusieron en él los saltillenses, y su obra ha traído consigo beneficios importantes para la comunidad. Así las cosas, todo pinta bien para el PRI en la ya inminente elección. Haya salido Andy por la fuerza o por consejo de papá, se salvó de mostrar otra vez su limitada capacidad política. Aun así ya lo veremos reaparecer en el tinglado público: México ocupa el segundo lugar en resurrecciones después de Tierra Santa. Dulcibella, bailarina de danza moderna, le dijo a su pretendiente, Libidiano: “Mis piernas son mis mejores amigas”. “No lo dudo -acotó el salaz sujeto-. Pero de vez en cuando hasta las mejores amigas deben separarse”. Un salmón remontaba con dificultad y gran esfuerzo la corriente del caudaloso río de Alaska. “¡Joder! -murmuró furioso-. ¡Y ni siquiera estoy ya sexualmente activo!”. La señora le pidió a su asombrado marido que le hiciera el amor en la cocina. Le explicó su peregrina petición: “La receta dice que debo freír esto durante 10 segundos. No tengo reloj, pero 10 segundos es lo que siempre duras”. Un tipo le contó a otro: “Anoche me despaché una cena de siete tiempos. Una pizza y un six de cerveza”. Voluptina, joven mujer de prominentes atributos físicos, leyó completo el libro “Cómo ganar amigos”. Al final de la lectura manifestó: “Yo tengo un método mejor”. En la habitación número 210 del Motel Kamawa estaban llevando a cabo el consabido acto natural Venerino y la linda Susiflor. El anheloso galán le dijo con pasional acento a su dulcinea: “¡Antes de conocerte mi vida era un desierto!”. “¡Mira! -exclamó ella-. ¡Con razón pujas como camello!”. Otro suceso tuvo lugar en el mismo establecimiento. La chica que estaba ahí por primera vez con su nuevo novio le reprochó: “Nunca me dices cosas bonitas”. Replicó el tipo, grosero, señalando su atributo varonil: “Yo hablo con esto”. Lo observó ella y comentó: “Veo que eres hombre de pocas palabras”. (No le entendí). FIN.

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