Desaceleración económica impulsa la informalidad en Durango y México: Jaime Mijares
La desaceleración económica que enfrenta Durango y el país, sumada a la pérdida de competitividad, está impulsando el crecimiento de la informalidad laboral y elevando los costos para sostener la estructura gubernamental, consideró Jaime Mijares Salum, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles.
El empresario señaló que la situación económica actual no es exclusiva de Durango, sino que se observa en diversas entidades del país, donde ya son evidentes los signos de desaceleración.
“México y Durango se vuelven menos competitivos debido a la disminución de la formalidad laboral y, por ende, de la recaudación fiscal. Esto termina reflejándose en infraestructura, seguridad y servicios públicos”, afirmó.
Mijares Salum sostuvo que es necesario atender las causas de fondo del problema, ya que cada vez más personas migran hacia la economía informal al no encontrar en la formalidad las condiciones suficientes para cumplir con sus obligaciones fiscales y mantener la rentabilidad de sus actividades.
Agregó que la desaceleración económica se percibe con claridad en distintos sectores productivos del país y que el turismo no ha sido la excepción, pues también ha resentido los efectos de la menor actividad económica.
“Cada vez es más costoso mantener una estructura de gobierno que debería velar por los intereses de los ciudadanos y garantizar condiciones adecuadas de seguridad, infraestructura carretera y servicios. Todo está relacionado: hay menos ingresos fiscales, menos inversión en infraestructura, menos empleo y, en consecuencia, más personas optan por la informalidad”, comentó.
Ante este panorama, consideró necesario replantear las finanzas públicas para generar condiciones que hagan más atractiva la formalidad, permitan la creación de empleos y fortalezcan la recaudación tributaria.
Asimismo, reconoció que para las empresas resulta cada vez más complicado mantenerse dentro de la formalidad laboral. Señaló que diversas decisiones tomadas en años anteriores tuvieron un componente político-electoral que incrementó los costos de operación para los negocios, provocando incluso el cierre de algunas empresas y el traslado de trabajadores hacia actividades informales.
Finalmente, el dirigente empresarial afirmó que existe un amplio margen para debatir y revisar las políticas públicas relacionadas con el desarrollo económico del país.
“Hay mucho por discutir. Los congresos, que deberían analizar estas políticas y generar contrapesos, hoy responden a una línea presidencial que limita la construcción de propuestas alternativas para mejorar las políticas públicas”, concluyó.