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Durante las temporadas vacacionales, en el municipio de Durango se registra un incremento de niñas, niños y adolescentes detectados realizando actividades económicas o solicitando dádivas en la vía pública. Aunque la mayoría se encuentra acompañada de sus padres, se les pide que se retiren por el riesgo que implica a los menores.
En lo que va de esta temporada vacacional, son al menos 18 niñas y niños reportados ante el DIF municipal, en un rango de edad de entre 4 y 15 años; casi la mitad proviene de otros municipios.
Los menores de edad detectados estaban vendiendo dulces o pidiendo dinero en las calles, lo que representa un riesgo para su integridad, sobre todo para los más pequeños, debido a la circulación de vehículos.
María Elena González Rivera, directora del DIF, manifestó que cuando se detecta un caso, primero se dialoga con los padres de familia y se trata de hacerles ver los riesgos a los que se exponen al permanecer en las calles.
Se les exhorta a retirarse y se les invita a formar parte del programa Juntos por la Niñez, donde existe un compromiso de apoyo alimentario y beca, siempre y cuando continúen en la escuela y no regresen a la calle.
En caso de reincidir en la exposición de los menores, se puede canalizar el caso a la instancia correspondiente por omisión de cuidados.
OMISIÓN DE CUIDADOS
Por parte de la Procuraduría de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF estatal, se reportó una cifra preocupante de menores que ingresan a la Casa de Asistencia derivados de la omisión de cuidados.
En lo que va del año, son 145 niñas y niños que se encuentran bajo resguardo, mientras que en 2025 fueron 130, quienes tuvieron que ser retirados de sus padres, precisamente por no recibir el cuidado que requiere un menor.
De acuerdo con la titular de la dependencia, Karla Ivonne Cabrales Silva, solo el 40 por ciento de estos pequeños regresa con su familia; el principal motivo de separación es la adicción de los padres.
Al no poder obligar al padre o madre de familia a rehabilitarse, el menor debe permanecer bajo resguardo. Sin embargo, también existen casos donde hay voluntad de recuperación y se les puede brindar apoyo.
Para las autoridades, lo ideal siempre será que un niño o niña se encuentre con su familia, pero cuando no existen condiciones adecuadas de cuidado, no se permite.