Contundente. En entrevista post partido, Halaand asumió la responsabilidad por no marcar.
El equipo de Pep Guardiola sufrió un batacazo histórico en la UEFA Champions League al caer 3-1 ante el modesto Bodø/Glimt en un partido de la Jornada 7 disputado este martes en el Aspmyra Stadion, en Noruega.
El conjunto noruego, que nunca antes había ganado ante un grande de europa, se adelantó con un doblete de Kasper Høgh en apenas dos minutos (22' y 24'), aprovechando debilidades defensivas de los "Citizens" y su juego de transición rápida. Más tarde, Jens Petter Hauge amplió la ventaja al 58' con un impresionante disparo desde fuera del área, poniendo al equipo local 3-0 arriba antes del descuento de Rayan Cherki para el City al 60'.
La derrota fue aún más dolorosa para Manchester City por varios factores clave. El mediocampista Rodri fue expulsado apenas dos minutos después del gol de Cherki por recibir dos tarjetas amarillas muy seguidas, dejando a su equipo con diez hombres y apagando cualquier esperanza de remontada. Además, figuras como Erling Haaland y Phil Foden pasaron desapercibidas, incapaces de generar peligro constante frente al arco rival.
Este revés no solo representa una de las sorpresas más grandes de la temporada en Europa, sino que también complica la clasificación directa del City a los octavos de final, ya que el equipo inglés, con 13 puntos, ahora ve seriamente comprometida su ubicación entre los mejores del grupo. Bodø/Glimt, por su parte, alcanza 6 puntos y aunque sigue fuera de los puestos de clasificación, ha demostrado que puede competir al más alto nivel.
Pep Guardiola y sus dirigidos ahora deberán recomponerse rápidamente, pues el City no gana desde finales de diciembre, y esta caída agrava los cuestionamientos sobre su forma en 2026. El próximo reto para los campeones será enfrentar al Galatasaray en casa en la última jornada de la fase de grupos, con la obligación de vencer para mantener vivas sus aspiraciones europeas.