Durango cultiva una nueva generación de escritores
Durante años, Durango fue reconocido por su vocación cinematográfica y artística, pero en el ámbito literario permanecía con menos reflectores. Sin embargo, en los últimos años ha comenzado a consolidarse una generación de escritores que no solo publica sus obras, sino que también encuentra espacios de formación, difusión y proyección internacional.
En entrevista realizada en el estudio de El Siglo TV, la escritora duranguense Brenda González consideró que este crecimiento responde a un esfuerzo conjunto entre autores, docentes, promotores culturales y lectores que poco a poco han fortalecido el entorno literario del estado.
Su propia trayectoria refleja ese proceso. Aunque desde los 12 años descubrió que quería escribir, fue hasta varios años después cuando comenzó a participar en convocatorias literarias. Su primer libro publicado surgió tras obtener uno de los premios del Festival Revueltas, experiencia que le permitió entender que la escritura requiere mucho más que inspiración: implica disciplina, preparación y constancia. Posteriormente publicó nuevos trabajos, entre ellos un libro de cuentos que comenzó a escribir hace alrededor de cinco años y que finalmente vio la luz tras pasar por todo el proceso editorial.
Para Brenda González, uno de los principales cambios que vive Durango es la apertura de nuevos espacios para la literatura. Destacó que el estado ya cuenta con una Feria Duranguense del Libro, además de una red de más de un centenar de mediadores de lectura que trabajan principalmente desde las escuelas para acercar a niñas, niños y adolescentes a los libros. A ello se suman talleres, presentaciones editoriales y actividades que hace apenas algunos años eran poco frecuentes en la entidad.

La escritora también ha impulsado iniciativas propias. En 2019 creó un proyecto para acercar autores de literatura infantil y juvenil a estudiantes duranguenses, logrando reunir a cientos de alumnos en encuentros con escritores nacionales. Incluso durante la pandemia las actividades continuaron de manera virtual, lo que abrió la posibilidad de participar en ferias internacionales del libro y establecer vínculos con creadores de otros países.
Ese crecimiento la llevó a participar en una convocatoria latinoamericana promovida por la escritora alemana Cornelia Funke, donde obtuvo un lugar en una antología internacional y posteriormente asistió a una residencia literaria en Italia. Más recientemente, dos de sus libros comenzaron a circular en Madrid y Barcelona, donde forman parte de presentaciones editoriales organizadas por la casa publicadora.
Formar lectores entre jóvenes, el reto
A pesar de los avances, consideró que el mayor reto sigue siendo formar lectores entre los jóvenes. En su experiencia como docente observó que las redes sociales compiten por la atención de los estudiantes, por lo que propuso cambiar la manera en que se fomenta la lectura dentro de las aulas. En lugar de privilegiar resúmenes y tareas obligatorias, recomendó permitir que cada lector disfrute los libros con mayor libertad mediante diarios de lectura, dibujos, frases favoritas o anotaciones personales, estrategias que, afirma, despiertan un mayor interés por la literatura.
Respecto a la tecnología, señaló que los formatos electrónicos representan una herramienta útil y práctica, aunque difícilmente sustituyen la experiencia de tener un libro impreso entre las manos. Aun así, consideró que ambos formatos pueden coexistir para ampliar el acceso a la lectura.
Para quienes desean iniciarse en la escritura, Brenda González resumió el proceso en tres elementos fundamentales: leer de manera constante, asistir a talleres literarios y desarrollar primero una sinopsis clara de la historia antes de comenzar a escribir.
Aseguró que el talento puede encontrarse en cualquier persona, pero transformarlo en una obra publicada requiere preparación, acompañamiento y perseverancia. En ese sentido, consideró que Durango vive un momento favorable para que nuevos autores encuentren oportunidades y contribuyan a consolidar una comunidad literaria cada vez más sólida.