El boom del running en Durango: clubes, comunidad y una tendencia que llegó para quedarse
En los últimos años, el running ha dejado de ser una actividad individual para convertirse en un fenómeno social en México. Ciudades como Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México llevan tiempo viendo cómo los clubes de corredores se multiplican, creando comunidades que mezclan deporte, identidad y estilo de vida.
Uno de los proyectos que ejemplifica este auge es Kilómetro 42, club de running fundado recientemente en la capital duranguense. Detrás de esta iniciativa se encuentra Miguel Rubio, corredor de experiencia, quien decidió liderar esta comunidad.
“Realmente es una experiencia completamente nueva para mí, porque yo siempre había estado del otro lado, que es el ser atleta. Entonces es algo completamente nuevo y me ha estado agradando bastante”, compartió.
De una idea familiar a un proyecto deportivo
El nacimiento de Kilómetro 42 no fue improvisado. Miguel explicó que el proyecto se planeó con meses de anticipación junto a su hermano, aunque de manera discreta.
“La razón fue porque mi hermano y yo tuvimos la idea hace más o menos seis meses. Ya lo habíamos platicado, se había planeado y decidimos hacerlo empezando el año”.
Este tipo de iniciativas refleja un cambio en la forma de entender el deporte en Durango, ya no solo como competencia o entrenamiento, sino como una herramienta de convivencia, constancia y bienestar.
¿Por qué el running explotó en Durango?
Aunque el running no es un deporte nuevo, su popularidad reciente en el estado responde a varios factores. Miguel considera que Durango está viviendo un proceso de adopción tardía de una tendencia que ya estaba consolidada en otras ciudades. A esto se suma el impacto de redes sociales e influencers, que han contribuido a una fuerte “romantización” del running, presentándolo como un estilo de vida aspiracional.
“Yo creo que se debe mucho a la moda. Realmente es un deporte que ahorita está en su peak”, explicó.
Sin embargo, Miguel subraya que el verdadero reto es mantener viva esta tendencia y evitar que sea pasajera.
“La idea es estar actualizando, innovando, seguir innovando, para que se mantenga el tema del running y no se caiga, no solo como equipo, sino como estado”.
Un club para todos los perfiles
Uno de los principales objetivos de Kilómetro 42 es romper con la idea de que correr es solo para atletas experimentados. El club apuesta por la inclusión y la diversidad de perfiles.
“Estoy aceptando gente de todo tipo. Mi objetivo es que tanto gente muy joven como gente grande no tenga miedo de iniciar, porque muchas personas escuchan ‘correr’ y lo relacionan con sufrimiento”.
En este sentido, el club integra desde corredores principiantes que buscan completar su primer 5K, hasta atletas con experiencia en distancias largas como medios maratones o maratones completos.
Social Run, Coffee Run y construir identidad
Más allá del entrenamiento, los clubes de running modernos han encontrado en los eventos sociales una forma de fortalecer la comunidad. Kilómetro 42 no es la excepción.
“Nosotros manejamos los Social Run. Ahorita, por el tema del frío, estamos manejando el Coffee Run, que ya es lo más básico de este concepto”.
Aunque existen dinámicas más llamativas en otros estados, como los Coffee Raves o la Beer Mile, Miguel considera que todas parten de una misma esencia.
“Realmente es parte del mismo concepto, correr y divertirnos. Buscar nuestro lugar, generar identidad con el equipo”.
Dar el primer paso
Para cerrar, Miguel lanzó un mensaje directo a la comunidad duranguense, especialmente a quienes aún dudan en comenzar.
“Que den el primer paso. Realmente es eso, decidirse. Nuestro objetivo es suavizar esta disciplina y hacerla más fácil para la gente. Si se vienen con nosotros, la vamos a pasar bien”.
El crecimiento de clubes como Kilómetro 42 confirma que el running en Durango atraviesa un momento clave. La combinación de comunidad, inclusión y nuevas formas de vivir el deporte podría ser la base para que esta tendencia no solo se mantenga, sino que se consolide en los próximos años.