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El derecho de la oposición

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El derecho de la oposición

ROSARIO CABELLO 9 sep 2026 - 07:30

En México dos nuevos partidos políticos fueron aceptados por el INE: Paz y Somos México. Dos ofertas políticas que incursionan entre la euforia de sus militantes y la pregunta es: ¿competirán con Morena? En ambos casos en relación a la participación ciudadana requiere de un análisis más de fondo, ¿cómo se llega a ésta situación, a pesar de “triunfos y derrotas”?.

Recordemos lo sucedido en la transición Democrática que México empezaba a compartir no sólo a América Latina si no a muchos países del mundo a principios del año 2000.

Tres Nuevos Partidos habían obtenido su Registro:Morena, Partido Encuentro Social y Frente Humanista. En el caso de Morena su ideología y plataforma eran de izquierda, se había conformado por ex militantes del Partido de la Revolución Democrática, seguidores y simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador, su fundador y líder indiscutible. El Partido Encuentro Social como organización política no tenía muy claros sus orígenes, algunos Sociólogos lo ligaron a grupos religiosos y a vínculos diversos, es decir, sin una ideología precisa.

Una situación que se empezaba a definir como algo complejo fue la división del mismo partido con 70 años en el poder a pesar del esfuerzo y la apertura a la participación de Ex Presidentes como José López Portillo. Aún se tenía confianza en grupos como el de Atlacomulco por su poder de tantos años y su aportación al continuismo, sin embargo, todo cambiaría con el reconocimiento del triunfo de la oposición PAN por el Presidente Ernesto Zedillo y su blindaje a la economía y el apoyo a la banca con el Fobaproa. Por lo que se refería al Frente Humanista, su génesis parecía más ligada a ex integrantes del Partido Acción Nacional, se le llegó a relacionar con el ex Presidente Felipe Calderón, la pregunta obligada entonces era ¿son necesarios más partidos políticos? Fue una realidad que nuestro país empezaba a vivir una transición democrática, el gobierno organizaba las elecciones y el PRI con más de 70 años en el poder, entraba en crisis internas. Mario Vargas Llosa construyó una frase lapidaria para citar el caso de México: “una dictadura perfecta”.

Fueron la sociedad, las organizaciones civiles, los propios partidos políticos, años de luchas y Reformas Legales las que construyeron por fín un puente para la defensa del voto. Se tenían Instituciones encargadas de organizar y llevar a cabo las elecciones y resolver controversias, los cambios históricos obligan a la conciencia de fines, fueron un triunfo las exigencias de la sociedad. Tan solo en un sexenio hubo cambios inéditos; la votación que recibió Andrés Manuel López Obrador, el crecimiento impresionante de Morena gracias a los Programas Sociales, la continuidad con Claudia Sheinbaum y el golpe al Estado de Derecho, han terminado con la Democracia, culpa es de quien ostenta el poder, sin embargo, es importante señalar el actuar de algunos partidos políticos y su relación con el alejamiento ciudadano, acciones de campaña con el dinero del erario y otras faltas muy visibles.

Gran olvido a los grupos vulnerables.

Una vez obtenidos los Registros algunas Dirigencias Nacionales, se convirtieron en feudos de poder o manejos familiares, manipulando asambleas, programas de acción, estatutos y plataformas políticas. Nuevamente aparece la duda frente a una narrativa oficialista que niega, minimiza y oculta todo lo que ya no es posible negar, salvo algunas excepciones como el caso del ex director de Pemex un personaje de lo más extraño y perverso, por su mediocridad al involucrar sus fobias con la imagen pública y exponer a su propia familia con tanta indignidad, así como otros políticos por su actuar.

¿A dónde vamos como país, qué valores van a conservar los grupos generacionales? Algunos políticos se aferran a una idea política, a una esperanza y dividen sin precisar, la vieja y la nueva política. Esta utopía destruye y coloca en una encrucijada la Lógica Filosófica de Descartes contra la crisis ética en la política o el llamado Fundamentalismo Actual. Con paso firme se va perdiendo la idea de que un voto es el fiel de la balanza, de que una acción tan importante se convierta en un motor de conquista, donde se respeten las decisiones de los votantes y se proyecte el futuro que cada ciudadano desea para abrir las compuertas a una vida mejor.

Hay una gran falta de rigor en la política, de convicción social para participar con entusiasmo en los procesos electorales, es muy complicado pensar en un plazo determinado. La Democracia ya no está en nuestra agenda, sólo nos resta enterarnos en qué regiones del planeta se promueve con dignidad y qué gobiernos y sociedades están dispuestos a respetar los resultados. La economía no responde a las expectativas, no crece el PIB por Decreto, no hay consolidación de inversiones y empleos, y no se proyectan mejoras en los niveles de consumo. Si se agregan nuevos impuestos para apoyar las finanzas, el T-MEC no tiene las fuentes de seguridad de su negociación y esto, desde luego, lo saben el Secretario de Economía y los Grupos Empresariales que han sido muy afectados. “México solo nos ofrece tamales picantes y tomate” Trump.

Si es posible referirse con toda claridad a la firma de pactos para la accesibilidad y baja de la canasta básica, pero cada familia requiere más ingresos y mejora en los sueldos. Tiene necesidades como la salud, la educación y desde luego, las vacaciones, como fuentes de reunión familiar. Un Estado no impone, propone y ofrece oportunidades. La reunión entre el ex Presidente Vicente Fox y Líderes del PRI Y PAN, se puede considerar como un intento de lograr acuerdos rumbo a las elecciones del 2027.

Esto es común en una Democracia. El respeto debe ser la fuente del análisis, dejando que sea la sociedad la que decida. El mapa que presentó el Presidente Trump nos advierte del punto nodal de un líder que se divierte y pone en riesgo la Diplomacia al costo que sea. México necesita políticos que propongan ideas significativas, que critiquen y analicen como enfrentar los paradigmas, no situarse en una comedia. Recordando a Honorato de Balzac, que legó a la humanidad un tratado filosófico de profundas reflexiones en sus novelas, personajes capaces de todo por el poder y el dinero. En política el drama de la ambición y la codicia humana, políticos que respeten a la sociedad y a las minorías, porque este es su país.

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