El desaire de Claudia Sheinbaum a Esteban Villegas
Pues no. Una vez más, el discurso del gobernador Esteban Villegas quedó en entredicho luego de ver que la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, estuvo ayer viernes en la capital de Durango y ni siquiera tomaron en cuenta al Gobernador del estado para el acto protocolario.
Sí, la Presidenta llegó al aeropuerto de la capital y, contrario a lo que sucede en cada gira por el interior del país, no había un solo miembro del Estado o del Ayuntamiento capitalino que la recibiera. La razón: no fueron avisados (léase, invitados), inaudito.
No existe en la historia reciente un hecho similar donde la máxima autoridad de este país haya visitado un estado sin la presencia de un gobernador, aunque sea de oposición. Generalmente se cuida el protocolo y el anfitrión aprovecha para “pararse el cuello”, las fotos, presumir la relación, etc, etc.
Sin embargo ayer no fue así. Claudia Sheinbaum llegó a Durango directo a un evento con los servidores de la nación en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Durango (UAD), una reunión en donde tampoco hubo presencia de funcionarios estatales o municipales.
Horas antes, la Secretaria de Agricultura, Columba López Gutiérrez, realizó una asamblea informativa con productores de Guadalupe Victoria, evento oficial a donde tampoco fue invitado el gobernador ni sus representantes. Dicen algunos, por aquello de evitar “caravana con sombrero ajeno”.
La presidenta pernoctó en un hotel de Durango sin tener el mínimo contacto con el gobernador, aunque para estas horas del sábado, estaba programada una visita rápida de supervisión a la presa Tunal II, en donde sí estaba contemplada la presencia del mandatario estatal algunos minutos, (que seguramente aprovecharán para presumir en las redes sociales del mandatario) antes de que ella parta a Gómez Palacio a un evento donde estará con la alcaldesa Betzabé Martínez Arango.
Está más que claro que, este tipo de sucesos, son un claro mensaje de un marcado distanciamiento entre la Presidenta y el Gobernador de Durango, quien insiste en que mantiene una buena relación con la Federación, pero que ha recibido continuos desaires de la plana mayor de la 4T.
Apenas en día pasados, Villegas Villarreal anunció que invitaría personalmente a Omar García Harfuch a venir a entregar equipo de seguridad en Durango. Tampoco vino. A las pocas horas, Betzabé apareció en redes sociales con una fotografía de ella y el secretario de seguridad en una reunión privada.
Como dicen por ahí, en política no existen las casualidades.
El desaire de Claudia Sheinbaum al Gobernador es un claro mensaje de un distanciamiento muy marcado que vino a raíz de aquellas declaraciones de Villegas Villarreal en la que presumía que “en Durango sí había patrón” y que los de la 4T le “hacían los mandados”. Qué arrepentida se ha de estar dando el mandatario de aquel discurso que se volvió viral. ¡Y lo que falta por ver!