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¿El fin de las dinastías familiares?

Pulso Electoral

¿El fin de las dinastías familiares?

OMAR ORTEGA SORIA 17 ene 2026 - 04:03

Mientras averiguamos qué pasa con la reforma electoral, es importante ir desmenuzando algunos temas que podrían estar en la discusión, sobre todo cuando se relacionan con las próximas elecciones y la forma en que la clase política está moviendo sus fichas rumbo a 2027.

Durante décadas, hemos sido testigos de cómo ayuntamientos, gubernaturas y curules se heredan con la misma naturalidad con la que se traspasa una casa. El nepotismo va en contra de la meritocracia y de la salud democrática. Cuando el criterio de selección para una candidatura es el acta de matrimonio o el lazo consanguíneo, lo que se está haciendo es privatizar la vida pública. En México, este fenómeno ha mutado en una suerte de "monarquías locales", donde el apellido pesa más que la propuesta.

Ejemplos hay muchos: Rafael Moreno Valle y Martha Erika Alonso en Puebla; el relevo en Guerrero entre Félix Salgado Macedonio y su hija Evelyn Salgado, donde la inhabilitación del padre dio paso a la actual gobernadora. Incluso en el ámbito municipal, es común ver a esposas de alcaldes ir de la oficina del DIF a la boleta electoral para suceder a sus maridos.

Sin embargo, este tema cobró mucha más relevancia por lo que aconteció en San Luis Potosí, tras el paso de Ricardo Gallardo Juárez por la alcaldía de la capital y la llegada de su hijo, Ricardo Gallardo, a la gubernatura; el siguiente paso parecía ser que la senadora Ruth González Silva, esposa del gobernador, fuera su sucesora para 2027.

En este contexto, el Congreso local aprobó una reforma, que irónicamente fue llamada por la oposición "Ley Esposa", que obligaba a que en la próxima elección la candidatura fuera exclusiva para mujeres. Sin embargo, el gobernador Gallardo decidió vetar dicha ley.

Indudablemente, legislar la alternancia en los cargos unipersonales (como gobernaturas y alcaldías) es uno de los grandes pendientes; sin embargo, cuando se hace en un contexto muy próximo, puede servir como un caballo de Troya que va en contra de la paridad y se presta a un fraude en la ley.

A nivel nacional, la presidenta Sheinbaum ha sido muy clara y ha buscado prohibir expresamente que familiares directos (especialmente cónyuges) sucedan a sus parejas en cargos de elección popular de manera inmediata; con esto se evita que el titular saliente pretenda seguir gobernando a través de su pareja.

Cuando el poder se queda en familia, la rendición de cuentas corre el riesgo de transformarse en una charla de sobremesa donde los errores se esconden y los excesos se perdonan. Un sucesor con el mismo apellido y el mismo patrimonio rara vez tendrá el incentivo de denunciar a su antecesor, convirtiendo al cargo en un escudo de protección.

Al final del día, la democracia debe ser el terreno de la competencia de ideas, de los mejores perfiles, y no el árbol genealógico de quienes ya llegaron al poder y ya no lo quieren soltar. El problema es que la tentación es muy grande.

X @omarortegasoria

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