El Gobernador, que además es médico, tiene sumido en una crisis al sector Salud
Una vez más, desde La Laguna, decidieron evidenciar la negligencia del Gobierno de Esteban Villegas Villarreal, pero ahora en el área de Salud.
En esta ocasión fueron los trabajadores quienes, a través de Rafaela Zapata Morales, secretaria general de la Sección 188 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (SNTS), se hartaron y alzaron la voz.
Y lo hacen desde allá porque los líderes sindicales de la capital están cooptados, más preocupados por las próximas elecciones que por sus trabajadores. Saben que, si se quejan, automáticamente son señalados y amenazados con perder su empleo; por eso callan y se convierten en cómplices.
El principal señalado es Moisés Nájera Torres, titular de la Secretaría de Salud, a quien acusan de una total indiferencia ante los diversos problemas que han denunciado desde que inició el sexenio, como la falta de medicamentos, insumos y, por supuesto, personal.
A Nájera Torres le llaman el "Secretario Fantasma", pues nadie lo ve, nadie sabe dónde está y nadie lo puede localizar. No visita las unidades médicas, ni los hospitales, mucho menos se acerca a los trabajadores para saber qué necesitan.
Esteban lo sabe, pero lo consiente. No quiere moverle porque en el sector Salud el negocio está con los proveedores, no con quienes salvan vidas. La alimentación, la seguridad, los medicamentos, todo se palomea desde el Bicentenario y los que se quejan son apartados.
NO HAY NI VENDAS
Zapata Morales señaló que la falta de medicamentos es uno de los principales problemas en todas las unidades médicas del estado, tanto en hospitales como en centros de salud, lo que repercute en la atención de pacientes, a quienes no se les pueden ni ofrecer los insumos básicos.
Las quejas por falta de medicinas no son nuevas, sin embargo, antes eran de los pacientes; ahora son principalmente los trabajadores quienes alzan la voz, ya que no tienen qué ofrecer a quienes llegan a solicitar atención, además de aguantar los reclamos por la falta de vendas, cintas, jeringas, yeso, etc.
A cada persona que llega por atención médica se les tiene que pedir que compren todo lo que necesitan por fuera. Enfermarse se ha convertido en un verdadero viacrucis para quienes no pueden costear lo que se supone el Estado les debe proveer.
Incluso los trabajadores de salud deben de hacer su propio inventario, improvisado, con lo poco que hay, ya que de lo contrario es imposible saber cuándo podrán volver a tener material básico para poder atender como se debe a los enfermos.
FALTA DE PERSONAL
Pero si esto no fuera suficiente, la falta de personal es una problemática en todas las unidades médicas del estado. "Es mi responsabilidad denunciar la falta de atención y de interés por parte de las autoridades estatales a la base trabajadora", dijo Zapata Morales en un video publicado en sus redes sociales.
Además, acusan al gobierno de Esteban Villegas de incumplir los acuerdos establecidos en las mesas de trabajo, calificando como grave que la propia Secretaría permita el acoso y abuso de autoridad por parte de directivos hospitalarios hacia los trabajadores.
"También denunciamos irregularidades graves en el proceso de escalafón, con decisiones unilaterales centralizadas, por la directora administrativa Carolina Chaparro, sin respetar los procedimientos ni la representación sindical", dijo.
Finalizó diciendo que no van a permitir el abuso de autoridad y anunció que ya se emitieron documentos a autoridades nacionales para que intervengan en el asunto, ya que consideran que se están violando derechos laborales de los trabajadores estatales.
INSEGURIDAD, UNA BARRERA
Por si fuera poco, la inseguridad que se vive al interior del estado, esa que solamente el Gobierno del Estado no quiere ver, también representa un obstáculo más para los trabajadores de la salud.
Hay lugares en la Zona Sierra, en Mezquital o en municipios como Pueblo Nuevo, Santiago Papasquiaro y Cuencamé en donde los médicos no pueden acudir sin el permiso de grupos del crimen organizado. Para los enfermos de esas zonas la atención médica es inalcanzable.
Las famosas "caravanas de la salud" se presumen en redes sociales y en los informes, pero la realidad es que a veces ni siquiera pueden realizarse por falta de combustible, refacciones o por no tener el permiso de quienes controlan dichos territorios.
Por irónico que parezca, el Gobernador del Estado, que además es médico y que ha pregonado en diversas ocasiones que siempre defendería a los trabajadores de la salud, ahora les está dando la espalda, manteniendo al sector sumido en una grave crisis.
El principal pretexto para no "entregar" el sistema de salud a la Federación era conservar la infraestructura y evitar una disminución en la calidad de atención, aunque por lo que vemos, peor ya no se puede estar.