El 'librito' oficial para negar la cruda realidad en Durango
"Son puros chismes", a esa frase se resume la "brillante" estrategia del Gobierno del Estado cada que al gobernador Esteban Villegas se le pone en evidencia sobre los problemas que hay en Durango y la alejada realidad de los discursos oficiales.
Cuando el mandatario estatal no viajó a Estados Unidos a una gira que presumió con bombo y platillo, su explicación ante los medios (afines, para que no le preguntaran) fue: "son puros rumores, puros chismes" y aseguró que se debió a que atendió directamente un hecho violento en La Laguna.
Por supuesto nadie creyó la historia, pues las fechas que él mismo indicó no cuadraban y las versiones sobre los problemas con su visa norteamericana siguen creciendo desde entonces, un tema que no ha podido aclarar a los duranguenses.
Cuando el escultor encargado de rescatar el monumento a Francisco Villa ventiló que la obra sería reubicada a San Juan del Río, despertando el malestar ciudadano y diversas protestas, Villegas Villarreal salió -días después- a declarar que "eran puros chismes". Tras varias semanas, en un evento público, él mismo reconoció que su plan sí es llevárselo a su tierra natal. Es decir, mintió públicamente.
Cuando el mandatario estatal presumió, durante varios días, una gira más por China, donde -otra vez- prometió que atraería inversiones a Durango, misteriosamente no hubo informes sobre el viaje ni los resultados. Es más, incluso se especula que ni siquiera se realizó el viaje tras la fuerte reprimenda de la Secretaría de Economía Federal por el pésimo momento geopolítico, en plena negociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. A la fecha, nadie sabe nada.
Cuando decenas de familias huyeron de Tamazula por la violencia e inseguridad, el Secretario de Seguridad Pública fue obligado a salir a minimizar los hechos y decir que no era un desplazamiento forzado, sino que se estaban yendo de sus hogares por simple precaución. O sea, lo mismo, pero de otra forma, pero acabaron por mandar un operativo especial con decenas de agentes y unidades. Y eso que no era "nada".
Indicadores oficiales
Y la estrategia de mentir no solo se centra en hechos de seguridad o políticos, pues en los temas económicos, en donde Durango ocupa el fondo de los indicadores nacionales, también son minimizados sistemáticamente.
Cuando las cifras de generación de empleo y afiliación de patrones mostraron la peor caída en los últimos años, el Gobernador y su Secretario de Economía tuvieron que argumentar que el problema radicaba en que los empleos que se generaban en Durango se estaban registrando patronalmente en otros estados. Sí, aunque usted no lo crea, esa fue la respuesta.
Cuando las cifras de construcción, manufactura e industria en Durango se desplomaron en los indicadores del Inegi, también evitaron el tema y mandaron a sus pocos aliados a declarar que todo se debía a los recortes presupuestales de la Federación. Una mentira más.
Cuando se dio a conocer en Durango la percepción de corrupción alcanza el 83.9 por ciento, la estrategia oficial fue festejar que por lo menos ya era menos que el promedio nacional, como si eso fuera un consuelo. Con razón apenas el 42.6 por ciento de la población afirmó tener confianza en el Gobierno Estatal.
Y así podríamos seguir con temas como la salud o educación, donde también cada que se exhiben los problemas que existen (véase las posturas de docentes y sindicatos) se recurre a la misma burda estrategia de su "librito": decir que son chismes, movilizar a los "bots" a echar porras "gigantes" y, de paso, desviar la atención con temas como una "gira artística". Realmente "brillantes".