El llamado de científicos a Claudia Sheinbaum y al comité sobre fracking
Antes de que la presidenta Sheinbaum y el comité encargado de evaluar la fracturación hidráulica en México presenten su avance de resultados, 178 científicas, científicos y especialistas del país y de otras 14 naciones de América Latina, Europa y Norteamérica, dieron a conocer la carta en la que hacen un llamado a la Jefa del Ejecutivo a descartar el fracking y aplicar el principio precautorio ante riesgos graves, acumulativos o potencialmente irreversibles.
Especialistas en salud pública, integrantes de universidades y centros de investigación, participantes en informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), especialistas en justicia ambiental, economía ecológica y exministros de economía, ambiente y ciencia, advierten que los impactos del fracking no son excepcionales ni marginales sino riesgos recurrentes documentados por la evidencia científica internacional.
Se trata de riesgos recurrentes asociados a una actividad industrial intensiva, dispersa territorialmente y difícil de supervisar.
Señalan que el fracking no debe evaluarse como una técnica de extracción sino como sistema completo de intervención territorial -dada la totalidad de la infraestructura implicada- con impactos acumulativos sobre agua, salud pública, clima y comunidades.
En México, estos riesgos serían especialmente preocupantes por el estrés hídrico creciente, las sequías recurrentes y los conflictos por el acceso al agua.
La fracturación hidráulica implica un alto consumo de agua dulce y genera aguas residuales de difícil manejo, incluidos materiales radioactivos presentes en las formaciones geológicas.
La carta alerta sobre riesgos para la salud pública en poblaciones cercanas a pozos, ductos, estaciones de compresión, plantas de procesamiento o sitios de disposición de residuos: cuadros como afecciones respiratorias, cardiovasculares, reproductivas, perinatales, neurológicas y de salud mental.
Desde una perspectiva climática, el documento señala que expandir el fracking profundizaría la dependencia al gas fósil en México. El gas extraido mediante fracking implica emisiones significativas de metano, un gas de efecto invernadero de alto poder de calentamiento en el corto plazo.
Subraya los riesgos económicos de apostar por una industria sujeta a precios internacionales volátiles, alta incertidumbre productiva y costos sanitarios y ambientales que suelen trasladarse al Estado, a las comunidades afectadas y a las generaciones futuras.
Por estas razones, las personas firmantes llaman a que México adopte el principio precautorio y avance hacia una prohibición explícita del fracking, como lo han hecho ya diversos países y regiones del mundo.
Sostienen que la política energética debe orientarse hacia alternativas compatibles con protección de agua, salud pública, justicia ambiental, reducción de emisiones y derechos de las comunidades.
Fragmentos de la carta dirigida a la presidenta Sheinbaum y al comité sobre fracking son los siguientes.
Nos dirigimos a ustedes como parte de la comunidad científica mexicana e internacional, expresando nuestro reconocimiento a la enorme responsabilidad social, ambiental y energética que les ha sido encomendada en torno a la posible expansión de actividades de fracturación hidráulica o fracking en México.
Quienes suscribimos lo hacemos con respeto y profunda preocupación ante la posibilidad de que México promueva el uso de fracturación hidráulica en yacimientos no convencionales en su territorio.
La evidencia científica internacional muestra un patrón consistente: los impactos no son excepcionales ni marginales, forman parte de una actividad industrial intensiva, dispersa territorialmente, difícil de supervisar y con daños acumulativos sobre agua, aire, salud, clima, comunidades e infraestructura.
La protección de la salud, el agua, el ambiente y los derechos humanos no puede quedar sujeta a negociaciones compensatorias, mecanismos de aceptación social ni procesos orientados a legitimar una actividad de tal alto riesgo.
La novena edición del Compendium of Scientific, Medical, and Media Findings Demonstrating Risks and Harms of Fracking and Associated Gas and Oil Infrastructure, publicada en 2023 por Concerned Health Professionals of New York y Physicians for Social Responsability, reúne miles de hallazgos provenientes de literatura científica y médica revisada por pares, informes gubernamentales e investigaciones periodísticas.
Este cuerpo de evidencia documenta riesgos recurrentes para la salud pública, la calidad del aire, las fuentes de agua, la estabilidad climática, la seguridad de las comunidades, la agricultura, la vida silvestre, la infraestructura, las economías locales y los derechos de poblaciones expuestas.
El fracking no puede evaluarse únicamente como una técnica de extracción. Debe analizarse como un sistema completo de intervención territorial que requiere miles de pozos, caminos, ductos, estaciones de compresión, manejo de sustancias químicas tóxicas, grandes volúmenes de agua, disposición de residuos, venteos, quemas, transporte pesado y monitoreo permanente. Sus riesgos no terminan cuando concluye la fracturación del pozo; persisten durante décadas con emisiones, residuos, pozos abandonados, infraestructura asociada y graves pasivos ambientales.
Por estas razones, recomendamos respetuosamente que México se acoja al principio precautorio ante riesgos graves, acumulativos o potencialmente irreversibles, y avance hacia una prohibición explícita del fracking como muchos países y regiones que han prohibido el fracking en sus territorios.
México está a tiempo de evitar una ruta de alto riesgo ambiental, sanitario, climático, social y económico, y de orientar su política energética hacia alternativas compatibles con la protección del agua, la salud pública, la justicia ambiental, la reducción de emisiones y los derechos de las comunidades.
kardenche26@gmail.com