Foto: Ricardo Hernandez / El Siglo de Durango
La capital duranguense fue escenario este domingo 27 de septiembre del Medio Maratón 21K CANACO 2026, una de las pruebas de fondo más importantes del calendario atlético regional. Desde las primeras horas de la mañana, las vialidades principales albergaron a cientos de competidores que completaron con éxito la exigente jornada sobre el asfalto.
El punto neurálgico de la competencia se ubicó en el emblemático Museo Francisco Villa, sitio fijado como salida y meta para las tres distancias disputadas: 5, 10 y 21 kilómetros. La convocatoria rebasó el millar de corredores registrados, quienes afrontaron un trazado urbano diseñado para poner a prueba la resistencia física de los participantes.
Fiesta deportiva al por mayor
En el aspecto técnico, la justa cumplió con los estándares normativos exigidos para el atletismo de ruta. Cada atleta contó con su número oficial, playera conmemorativa, puntos estratégicos de hidratación continua, kit de recuperación y un chip de cronometraje electrónico indispensable para certificar los registros de tiempo oficiales en cada categoría.
La planeación logística contempló un proceso de registro escalonado estructurado en tres etapas previas, con costos entre los 400 y 500 pesos. Este esquema garantizó el soporte operativo de la prueba, la presencia de jueces en ruta y la entrega oportuna del equipamiento indispensable para el desempeño de los competidores.
Se consolida en el calendario duranguense
En el terreno estrictamente deportivo, la exigencia del circuito demandó una lectura táctica por parte de fondistas locales y foráneos. La ruta estelar de medio maratón exigió una dosificación precisa del esfuerzo a lo largo del centro histórico, mientras que los bloques de 5K y 10K mantuvieron una alta velocidad desde el arranque.
Con el arribo de los últimos contingentes a la meta, el evento cerró su edición 2026 consolidando su valor técnico en el norte del país. La respuesta de los corredores y la ejecución organizativa confirmaron a la capital duranguense como un escenario idóneo para el desarrollo de competencias atléticas de fondo.