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'El Mencho', 'El Ratón' y un país que sigue temblando

Sin restricciones

JORGE P?REZ ARELLANO 24 feb 2026 - 04:03

 R Esulta difícil creer que la presidenta Claudia Sheinbaum no estuviera enterada del operativo federal que se desarrollaría en Tapalpa, Jalisco, donde se buscaría la captura de Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Mientras ella entregaba apoyos sociales en el norte del país, la guerra en Jalisco se desataba.

Resulta más inverosímil creer que el Gobierno Federal, a quien atribuyen el operativo federal en el que perdió la vida uno de los narcotraficantes más buscados del mundo, no supiera lo que desencadenaría su captura, más con varios "Culiacanazos" como experiencia. Si bien el operativo inicial fue exitoso, contener la respuesta, no tanto.

Y lo más preocupante es, sin duda, cómo la reacción de un cártel puso en evidencia al poder del Estado mexicano. Más de 250 bloqueos, al menos 25 militares muertos, ataques a tiendas, bancos, gasolineras y fuerzas federales, fue tan solo una probada de la capacidad de operación de los grupos criminales en México.

Es cierto, a la sociedad mexicana no le resultó novedoso el nivel de violencia que se vivió el domingo en esa parte del país, sin que eso quiera decir que lo acepte, pero el mensaje que se envió al mundo fue la reafirmación de lo que ocurrió en Culiacán, en 2019: el crimen organizado tiene la suficiente capacidad de combatir directamente al Estado.

En aquella ocasión, la captura de Ovidio Guzmán López, alias "El Ratón", desató algo muy similar a lo que se vivió ayer en más de 20 estados del país, obligando al Gobierno Federal a liberar al hijo de Joaquín "El Chapo" Guzmán tras una violenta respuesta del Cártel de Sinaloa.

Ver a Andrés Manuel López Obrador reconocer públicamente que el crimen organizado había "doblado" al Estado, con el argumento de evitar daños a civiles, fue un mensaje que dejó marcado a un México que, desde hace años, ve cómo avanza el poder del crimen y la incapacidad de la autoridad.

Decían colegas de Jalisco que no se podía hablar de un "Vallartazo", pues la reacción no se centró en una sola región, sino que se expandió a gran parte del país donde el CJNG tiene presencia. Pero en esta ocasión no solo los grupos criminales y fuerzas federales tuvieran pérdidas, sino todos aquellos que vieron dañado su patrimonio, su tranquilidad y su paz.

México consiguió abatir a uno de los principales delincuentes de la historia, pero no lo hizo solo; lo tuvo que hacer -otra vez- con apoyo de Estados Unidos, como ha sucedido en los grandes golpes a criminales de los últimos tiempos. Presión o no, pero hubo resultados.

Aún es complicado saber el precio que pagará México por lo sucedido en Tapalpa. Hubo importantes afectaciones al patrimonio de empresarios y automovilistas que vieron cómo sus autos y establecimientos fueron robados, incendiados y vandalizados.

Aunado a esto, el Mundial FIFA, que está a unos meses de distancia, se puso en serio riesgo. El repechaje a realizarse en Guadalajara, a finales de marzo, para aquellos que buscan los últimos boletos para la justa, podría mudarse a Estados Unidos o Canadá. Sí, se está analizando esa posibilidad, lo que sería una verdadera lástima.

Ayer Jalisco amaneció desierto, bajo un "código rojo" que obligó a suspender clases, cerrar operaciones bancarias, comerciales y sociales. Aunque el mensaje institucional es que todo volvió a la calma, lo cierto es que no es así. Quienes vivieron lo del domingo siguen con los nervios e incertidumbre de que en cualquier momento podría desatarse de nuevo la violencia.

Sin querer reconocerlo, el Gobierno Federal dejó atrás los "abrazos" y pasó a los tan criticados "balazos" que, por lo que se ve, son necesarios para poder regresar a un estado de derecho en el país que no esté a merced de los grupos criminales.

Veremos si la nueva estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum entrega mejores resultados que los de sus antecesores. Es lo que todos deseamos en un país que, año con año, va cediendo más y más espacios a grupos criminales. O usted ¿qué opina?

X (Twitter): @jperezarellano

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