En 2026, casi la mitad de los jóvenes en México están excluidos de oportunidades
México le está fallando a casi la mitad de sus jóvenes, ya que casi el 50 por ciento de las personas de entre 15 y 29 años enfrenta barreras estructurales para construir una vida digna, enfatizó el colectivo Alianza Jóvenes con Trabajo Digno que es una red multisectorial conformada por más de 70 organizaciones de la sociedad civil, organismos empresariales, centros de investigación y académicos.
En rueda de prensa virtual que se llevó a cabo en el marco del Día Mundial de la Juventud, miembros de esta organización informaron que en México 14.9 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años están fuera de la escuela y sin trabajo, laboran en condiciones precarias o viven en pobreza, y cuentan con 12 años o menos de escolaridad.
Esta cifra significaría llenar el Estadio Banorte (antes Estadio Azteca) cada semana durante más de tres años y todavía faltarían jóvenes por ocupar un lugar, se ejemplificó para ilustrar la magnitud del problema.
Asimismo, rechazaron las narrativas que responsabilizan individualmente a las personas jóvenes por no estudiar, no encontrar empleo o trabajar en condiciones precarias ya que esta situación no se explica por falta de esfuerzo ni de aspiraciones, sino que existe un condicionamiento por barreras estructurales que no eligieron, como el ingreso de sus hogares, el territorio donde viven, las responsabilidades de cuidado que llevan a cabo, la discriminación y el acceso desigual a educación, protección social y empleos de calidad.
Además, plantearon que aunque la cifra ha disminuido, el avance es muy lento por lo que si México mantuviera este ritmo, tomaría cerca de 40 años (casi dos generaciones) cerrar esta brecha. “Una persona joven que hoy tiene 20 años estaría cerca de cumplir 60 antes de que el país lograra revertir esta situación”.
DESIGUALDAD
En México, el origen socioeconómico influye ya que, mientras el 95 por ciento de las personas jóvenes de 15 a 17 años que viven en hogares de mayores ingresos sigue estudiando, la proporción cae a 59 por ciento entre quienes pertenecen a hogares con menores ingresos, por lo que la precariedad no debe normalizarse como una etapa inevitable de la vida laboral ni como el precio que las personas jóvenes tienen que pagar para adquirir experiencia.
Además, se aportaron otros datos preocupantes: de 15.4 millones de personas jóvenes con trabajo, el 60 por ciento labora en la informalidad; mientras que el 61 por ciento no cuenta con seguridad social. De los 4.9 millones de personas jóvenes que están fuera de la escuela y sin trabajo, 3.7 millones son mujeres lo que significa que, por cada cuatro jóvenes en esta situación, tres son mujeres. Asimismo, 3.3 millones están fuera de la escuela y del trabajo por las responsabilidades de cuidado que asumen en sus hogares.
Ante ello, se hizo un llamado a los gobiernos federal, estatales y municipales a transformar las condiciones que reproducen la exclusión.