De acuerdo con mis propias indagaciones, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), es muy poco conocido y sus informes, menos. De acuerdo con esto, y, tomando en cuenta que, la crítica del libro citado en la anterior columna, se enfoca principalmente a destacar lo que significa como institución el IPCC, y sus aportaciones no sólo en su tema principal: el cambio climático, sino también en el terreno epistémico y más recientemente en las ciencias sociales y económicas, profundizaré un poco más en el conocimiento e importancia del IPCC, en particular para México y la Comarca Lagunera y finalizaré con otros temas que toca el libro de Mike Hulme y Kari de Pryck (2022).
Como mencioné en la primera parte de este artículo el IPCC se constituyó formalmente mediante una resolución especial de la 70.ª sesión plenaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, aprobada el 6 de diciembre de 1988, y se estableció bajo los auspicios del programa del Programa de las Naciones para el MedioAmbiente (PNUMA) y la Organización Meteorológica Mundial; para facilitar evaluaciones integrales del estado de los conocimientos científicos, técnicos y socioeconómicos sobre el cambio climático, sus causas, posibles repercusiones y estrategias de respuesta.
Es importante señalar que el IPCC no realiza investigaciones propias, sólo revisa y evalúa literatura científica existente. Para ello, miles de científicos voluntarios, provenientes de alrededor de 195 países, participan como autores y revisores, garantizando transparencia y rigor.
"Es un proceso multifacético que se caracteriza por una alta rotación de autores expertos y representantes gubernamentales, pero también por la existencia de un pequeño grupo de personas que desarrollan su carrera y su trabajo en torno a las evaluaciones del IPCC. La participación también es limitada. A pesar de los esfuerzos por aumentar la implicación de diversos grupos, expertos de países en desarrollo, sociedad civil, investigadores en etapas iniciales en su carrera, pueblos indígenas, científicos sociales, especialistas en humanidades y mujeres, son sólo algunas dificultades que enfrenta el IPCC"( Hulme y de Pryck).
No obstante, el IPCC funciona como un gran comité de expertos internacionales que organiza y valida el conocimiento existente. Gracias a esa síntesis, los gobiernos y la sociedad tienen una visión clara y consensuada de lo que la ciencia sabe sobre el cambio climático.
Lo que los gobiernos y la sociedad recibe del IPCC son los informes de evaluación que se entregan en ciclos de aproximadamente 6 ó 7 años, cada Informe ha marcado hitos importantes: el Primer Informe de 1990 fue la base científica para crear la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio Climático.El segundo Informe de 1995 concluyó que "la evidencia sugiere una influencia humana discernible en el clima global"lo que impulsó el Protocolo de Kioto en 1997. El Cuarto Informe de 2007 reforzó la certeza sobre el origen humano del cambio climático. El Quinto Informe de 2014 fue clave para las negociaciones que desembocaron en el Acuerdo de París.en el Sexto Informe de 2021-2023 se advirtió que limitar el calentamiento a 1.5 oC Requiere reducciones rápidas y profundas de emisiones.
En el sexto informe se aterrizan algunos datos para México y América Latina: en 2024 en México se registró una anomalía de +2.11 oC respecto al periodo de 1900-1930.
Para América Latina el IPCC advierte que la región tropical es altamente sensible a incrementos de temperatura, con impactos directos en agricultura, biodiversidad y salud.
El grupo de trabajo II del sexto Informe identifica medidas clave para regiones como la Comarca Lagunera (entiéndase zonas áridas del Norte de México): Gestión integrada de agua mediante la combinación de fuentes superficiales y subterráneas, con monitoreo constante de acuíferos. Tecnologías de eficiencia,planes de adaptación urbana y gobernanza participativa.
Entiendo que Harry S. Truman no figura entre los presidentes norteamericanos más populares. Hay quienes, sin embargo, lo consideran uno de los mejores mandatarios que ha tenido la nación del norte.
Hubo de hacerse cargo del gobierno de su país en circunstancias muy difíciles, y casi inmediatamente debió tomar una grave decisión: la de arrojar sendas bombas atómicas sobre las ciudades japoneses de Hiroshima y Nagasaki. Fue acertada su determinación: invadir por tierra al imperio nipón habría costado un número de vidas infinitamente mayor.
Otra cuestión tuvo que decidir Truman después, quizá más complicada. Con riesgo de perder todo su capital político despojó del mando al general Douglas MacArthur, mediático militar idolatrado por el pueblo norteamericano, pero cuya egolatría y soberbia lo llevaron a pretender ponerse sobre el poder civil. Al despedirlo, Truman preservó la democracia de su país y la puso a salvo de una eventual dictadura militar.
Algunos presidentes gobiernan con sentido político. Truman, como Lincoln, gobernó con sentido patriótico. Eso lo salva ante la Historia.
¡Hasta mañana!...