Exportación de criminales bajo el lema: No es necesario invadir
¿Faltan los jefes? Bajo el lema: "No es necesario", la fórmula usada una y otra vez por la presidenta Sheinbaum cada vez que Trump la presiona con la "oferta" de envío de tropas a territorio mexicano para combatir a los cárteles que, según él, "gobiernan" México, el "gabinete de seguridad" "trasladó a Estados Unidos (otros) 37 operadores de organizaciones criminales". Ya se acercan a un centenar los prisioneros demandados por y entregados a Estados Unidos. De acuerdo con el anuncio en internet del secretario del ramo, Omar García Harfuch, la operación se hizo "bajo mecanismos de cooperación bilateral". Pero el anuncio despertó en las redes sociodigitales, como siempre, una serie de listas de célebres jefes y "operadores" del régimen, señalados como capos de los nuevos presos de exportación, reclamados también por Washington según las redes.
Sin poder de convicción. En este clima interno y externo de percepciones, ni estos envíos exprés de delincuentes, ni los abultados inventarios de capturas de mafiosos, reducción de homicidios, confiscación de drogas, destrucción de laboratorios, vamos, ni siquiera la polémica, opaca la inclusión creciente de asesores, entrenadores y equipos estadounidenses en las operaciones, aquí, contra el crimen organizado, parecen tener el poder de convicción que sí tiene, dentro y fuera del país, la percepción de una penetración profunda e impune de los cárteles en el poder político. Y, en este clima ¿seguirán sólo como 'ofertas' -declinadas- ésas del envío de tropas? ¿Se convencerá Trump de que "no es necesario"?
Segunda llamada. Si la toma de la presidencia de Venezuela, de la que se jactó Trump, tras llevarse a Maduro, fue la primera llamada al resto de Latinoamérica y el Caribe a alinearse a los intereses de Estados Unidos y a sus pretensiones geopolíticas, la alerta de riesgos para los vuelos comerciales frente a nuestros litorales, por acciones militares estadounidenses, podría ser la segunda. La tercera podría incluir la activación bélica de esos y otros ejercicios contra los gobiernos remisos que no hubieran escuchado las dos primeras.
Fin de la tregua. Terminó así la tregua de Trump con México. Dio a entender que en pocos días reiniciará sus ataques a embarcaciones, ahora frente a las costas del Pacífico mexicano, centroamericano, colombiano y ecuatoriano, una vez que tiene identificadas las rutas de transporte de drogas a su país, bordeando el occidente de nuestro territorio. Tras sus conquistas en los trópicos petroleros de Venezuela, Trump celebró ayer una conferencia de prensa por el primer año de su segundo periodo. Se centró en su proyecto expansionista rumbo a las riquezas del subsuelo del Ártico, con su plan de anexión de Groenlandia. Pero no nos dejó en paz.
Bachilleres, al carbón. No parece conformarse el régimen con mantener en su puesto -y con su presupuesto- al impresentable director de materiales educativos, Marx Arriaga. Ello, a pesar de declararse ahora en rebelión contra las autoridades de su dependencia, a través de la organización de comités de defensa de la desastrosa, mal llamada nueva escuela mexicana, con sus inservibles libros de texto. Otra obra maestra del sexenio de López Obrador. Ahora la SEP incorporó al acaso responsable de la carbonización de 40 migrantes encerrados bajo llave en un centro de detención. Se trata del tristemente célebre, como lo llama Carlos Carabaña de El País, extitular de Migración de AMLO, Francisco Garduño. Pieza clave en la erección, de este lado, de un muro humano de militares para satisfacer a Estados Unidos con la contención, persecución y encierro de migrantes, Garduño tiene ahora a su cargo los Centros de Formación para el Trabajo del Bachillerato Nacional. Prohibido todo material inflamable y toda clase de candados en esos centros de bachilleres.
@JoseCarreno