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La quietud cotidiana de un hogar en la localidad de San Sebastián El Grande, en Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco, se transformó en un escenario perturbador la mañana del pasado 19 de julio de 2026. Lo que en apariencia inició como una amorosa rutina matutina, un vaso con dulce licuado de chocolate servido por una madre a sus pequeños de 9, 7 y 3 años, escondía en su espesura una sombra siniestra y letal.
De una cotidiana mañana, a un cuento de Stephen King
Detrás del familiar aroma a cacao se ocultaba una sustancia química altamente tóxica: raticida. Tras ingerir el brebaje, las dos niñas y el niño comenzaron a manifestar severos síntomas de intoxicación, lo que movilizó inmediatamente a los cuerpos de emergencia. Los paramédicos trasladaron de urgencia a las víctimas a una clínica del IMSS, donde los médicos lograron estabilizar milagrosamente su salud, activando en el acto la alerta ministerial.
Desde la perspectiva de la criminología, los delitos cometidos dentro del núcleo familiar suelen quedar cubiertos inicialmente bajo la tibia mampara de un trágico accidente doméstico. Aunque en las primeras horas existió confusión sobre si los menores habían ingerido la sustancia por descuido, las periciales científicas de la Vicefiscalía Especializada en Atención a Mujeres, Niñas, Niños y Adolescentes desarticularon esa hipótesis inicial, comprobando la intencionalidad del vertido químico en la bebida.
¿Cuál fue el destino de Fabiola "N"?
Las sólidas evidencias recopiladas por los peritos señalaron de forma directa a la madre, identificada como Fabiola “N”, como la responsable directa de suministrar el veneno a sus propios hijos. Ante la gravedad de los hallazgos presentados por el Ministerio Público, un juez de control otorgó una orden de aprehensión por el delito de tentativa de parricidio, la cual fue ejecutada por agentes investigadores para poner a la mujer a disposición de las autoridades.
El caso judicial aún no concluye y se encuentra actualmente en una fase procesal crítica. Fabiola “N” permanece bajo custodia mientras el órgano jurisdiccional define su situación jurídica y las partes agotan el periodo de investigación complementaria. La investigación buscará reconstruir minuciosamente la mecánica de los hechos y fundamentar la sanción penal correspondiente ante este atroz atentado contra la vida de los infantes.
¿Qué pasó con los hermanitos?
Afortunadamente, los tres hermanos lograron sobrevivir al ataque y su condición médica se reporta estable, quedando bajo la tutela preventiva de la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes. Mientras la justicia continúa su cauce para juzgar a la imputada, la comunidad aún procesa con inquietud el horror de un hogar donde el afecto materno fue sustituido por una fría trampa mortal.