Cambió. Este año no hubo bloque negro en la marcha del Día Internacional de la Mujer.
Aunque las formas de protestar cambiaron este año, la exigencia de las mujeres duranguenses sigue siendo la misma, enfatizó la diputada Delia Enríquez Arrieta, quien aseguró que es falso que se hayan vendido los liderazgos de colectivos feministas.
"Yo creo que la exigencia de las mujeres es la misma, es el tema de la penalización, es el tema de la alerta de género, que es algo que sigue vigente y que falta en el estado. Entonces, cambiaron los modos, las formas por así decirlo, pero las exigencias no, siguen siendo las mismas porque son los mismos dolores que tenemos haciendo las acciones que se han hecho y pues ese es el enfoque. Erradicar la alerta de género y el tema de la despenalización", indicó.
Y es que el tema sigue en comisiones y se está a la espera de la contestación de un amparo que se promovió, para dar continuidad al tema de la despenalización.
Cuestionada por los medios sobre los señalamientos que se han hecho a través de las redes sociales, que plantean que la marcha se politizó y que se vendieron liderazgos, negó esta acusación.
"Pues yo creo que es totalmente falso, o sea, de mi parte no lo fue y sé que de las compañeras tampoco. Somos mujeres que tomamos los espacios públicos, que tenemos una trayectoria, que hemos hecho mucho activismo y pues la historia de cada una con sus dolores es lo que nos respalda. A final de cuentas somos mujeres políticas algunas y por estar en un espacio así no significa que vendamos el movimiento que tanto nos ha dado", comentó.
Y descartó que haya habido sometimiento. "Yo creo que mucha gente estuvo a gusto y le gustó mucho la marcha porque fue en un sentido de paz y otras se enojaron porque a lo mejor no hubo la iconoclasia, ¿verdad?. Entonces, por eso tienen como esos pensamientos, pero siento que debe de haber un equilibrio y lo hubo porque no fue sometimiento. A ver es, bueno, vamos a hacer las cosas un poco distinto, pero la exigencia es la misma, la urgencia también", concluyó.