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OPINIÓN

¿Guerra civil en ciernes?

Gran angular.

¿Guerra civil en ciernes?

RAÚL RODRÍGUEZ CORTÉS 4 oct 2026 - 10:38

Sorprendentes, en todo momento petulantes y no pocas veces alarmantes, fueron las declaraciones que el presidente de Estados Unidos hizo a la revista Time el pasado jueves primero de octubre. Dos de los asertos francamente inquietantes hechos por Donald Trump al influyente semanario estadounidense ante lo que ya es, no para pocos, una crisis político-militar de su gobierno fueron: 1. Que no dudaría en declarar una emergencia nacional, invocar la Ley de Insurrección para desplegar fuerzas militares en territorio estadounidense en caso de violencia generalizada en las calles durante, antes o después de las elecciones de medio término que tendrán lugar dentro de treinta días.

Y 2. Que está dispuesto a “aniquilar” a Irán por no ser posible la paz con ese país.

La Ley de Insurrección de 1807 es una de las normas federales más antiguas y poderosas del sistema legal estadounidense y al pensar en invocarla, uno supone que Trump vislumbra los escenarios que justificarían recurrir a ella: insurrecciones o rebeliones contra la autoridad federal, violencia generalizada que los estados no puedan controlar, conspiraciones o asambleas ilegales y/o violaciones masivas de derechos constitucionales.

Un escenario muy cercano a los referidos fue el que el propio Trump propició el 6 de enero de 2021 al alentar a miles de sus simpatizantes a asaltar el edificio del Capitolio en Washington, D.C., con la intención de impedir la certificación formal de los resultados de la elección presidencial de 2020, en la que Joe Biden le había ganado.

Tensiones políticas como aquellas no parecen haber disminuido y Trump deja ver que lo sabe cuando en la larga entrevista de 75 minutos (https://mel.co/eqax6get) no descarta la posibilidad de que los demócratas le arrebaten las mayorías del Congreso y se lancen con todo en su contra, pero asegura que él responderá y actuará contra ellos.

De escalar esa polarización política y sin duda social, ¿Estados Unidos correría el riesgo de encaminarse hacia una guerra civil? Acaso esta pregunta esté dominada por la paranoia, pero no es casualidad —como ha ocurrido en otros momentos y circunstancias de la historia de ese país— que proliferen exitosas y masivamente vistas series de televisión que miden el ánimo social al recrear escenarios distópicos en los que el orden institucional colapsa por conflictos internos futuristas o alternativos, sean políticos o hasta religiosos (más o menos cercanos a los ideológicos) o en los que se divide al país como consecuencia del reparto geopolítico que habría resultado de una victoria de quienes fueron perdedores de la segunda guerra mundial.

Y aquí embona bien el segundo y alarmante aserto que pinta a Trump de cuerpo entero cuando dice estar dispuesto a “aniquilar” a Irán. No duda en la aniquilación de millones de seres humanos y, peor aún, de hacerlo en nombre de la paz, pues dice que solo así se alcanzaría. Enarbola la bandera blanca para tratar de justificar un tremendo fracaso militar que justifica así: “pude haber detenido la guerra a las seis semanas de su inicio, pero opté por ir más lejos, aunque el conflicto ya casi terminó”. Lo cierto es que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ya lleva siete meses.

La entrevista de Trump con Time, por lo demás, muestra su obsesión con la cobertura mediática de que es objeto (¿dónde he visto eso?), su afán de asumirse como dueño de la verdad absoluta y su desconexión entre la narrativa que él quiere proyectar y la crisis política militar que enfrenta su gobierno.

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