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Las labores para rescatar a cuatro trabajadores atrapados en una mina de Sinaloa entraron en una fase crítica, con maniobras técnicas complejas y condiciones adversas en el subsuelo. A tres días del accidente, los equipos de emergencia mantienen operativos permanentes en la zona serrana del municipio de El Rosario, donde ocurrió el derrame que colapsó parte de la infraestructura interna.
El incidente se originó tras el desbordamiento de una presa de jales, lo que provocó la obstrucción de varios túneles y dejó incomunicados a los mineros. Desde entonces, brigadas especializadas han trabajado sin descanso para abrir rutas de acceso, aunque el avance ha sido lento debido al terreno inestable y la acumulación de residuos al interior.
Una de las principales estrategias en curso consiste en la perforación de un conducto vertical de gran profundidad, con el objetivo de establecer contacto con los trabajadores y evaluar su situación. Esta alternativa se suma a otras acciones que buscan sortear los obstáculos dentro de la mina, donde incluso se han colocado estructuras improvisadas para facilitar la movilidad del personal de rescate.
De acuerdo con la información disponible, tres de los mineros se encontrarían a mayor profundidad, mientras que el cuarto estaría en una zona menos profunda, aunque hasta ahora no se ha logrado establecer comunicación con ninguno de ellos.
En el lugar se mantiene un despliegue constante de elementos militares y especialistas en rescate minero, quienes operan bajo estrictas medidas de seguridad. Paralelamente, autoridades locales y federales han reforzado la coordinación para acelerar los trabajos y mantener informadas a las familias, que permanecen a la espera de noticias.
El accidente expuso a más de una veintena de trabajadores, la mayoría de los cuales logró salir por sus propios medios tras el derrame inicial. Sin embargo, los cuatro que permanecen atrapados concentran ahora todos los esfuerzos técnicos y humanos.
Mientras continúan las maniobras, la incertidumbre persiste. Las condiciones dentro de la mina han impedido estimar con precisión cuánto tiempo tomará lograr un contacto directo, lo que mantiene en vilo tanto a los rescatistas como a los familiares.