José Alfredo Jiménez, el poeta de la canción en su centenario
"La voz de José Alfredo salió del pueblo/ que no necesita saber de Venus ni de sortilegios...": Elena Poniatowska.
A José Alfredo Jiménez Sandoval se le ha considerado como el compositor más grande de México; el poeta de la desolación, el hombre que escribía canciones como si le arrancaran el alma, nació el 19 de enero de 2026, en Dolores Hidalgo, Guanajuato, por lo que este año estamos en el centenario de su natalicio. En su lugar de origen creció, hasta que, después de la muerte de su padre: Agustín Jiménez Tristán, se tuvo que mudar a la Ciudad de México, junto con su mamá: Carmen Sandoval Rocha y sus hermanos Concepción, Víctor e Ignacio, ahí empezó José Alfredo a componer sus canciones, desde muy chico. En las diversas biografías que circulan sobre nuestro cantautor, se comenta que de niño se dedicó al oficio de mesero, para contribuir a la economía familiar, siendo ahí donde una de los clientes (Andrés Huesca) lo escuchó cantar y le buscó oportunidad para que fuera a probarse a la estación radial XEW, la más importante entonces, teniendo tal aceptación, que, prácticamente ahí empieza su ascenso como intérprete y compositor.
UNA ANÉCDOTA: Una de sus hijas recordaba en una entrevista que le hicieron para Imevisión, que su papá, José Alfredo, les contaba que cuando lo llevaron a hacer una prueba, para ver si grababan sus canciones, el ejecutivo le dijo, "ándele pues, muéstrenos una de sus obras, para valorarla...ahí hay una guitarra o acá está el piano, agarre el instrumento que quiera..." a lo que nuestro personaje contestó: "es que no sé tocar ningún instrumento..." y sorprendido el visor le pregunto ¿Y cómo compone pues", a lo que el compositor contesto: "Púes de silbidito". Ante ello, el maestro Tomás Méndez se ofreció a acompañarlo con la guitarra, preguntándole que en qué tono y el guanajuatense dijo que en el tun data tun data. Empezó a cantar: "Me cansé de rogarle..." y el guitarrista lo siguió; ese día empezó el éxito de una de las canciones emblemáticas de José Alfredo: "Ella" y nació la pareja musical Jiménez-Méndez. (El maestro Miguel Aceves Mejía contaba este episodio con algunas variantes)
OTRA ANÉCDOTA. - Como ya comentamos, fue camarero y desempeño otros oficios, pero pocos saben que también practicó el fútbol (iba a entrenar todo vestido de negro, por lo que lo apodaban "El Cuervo") en los equipos Oviedo y Marte, de la primera división. Su posición era como portero, incluso, fue suplente de la leyenda Antonio "La Tota" Carvajal, pero como el pago era poco, optó por la música y acá se convirtió en leyenda, emulando a su compañero de juventud: La Tota.
SUS ESPOSAS: Mary Medel (con quien tuvo cuatro hijos: José Alfredo, Martha, José Antonio y Lupita. Paloma Gálvez (hijos: José Alfredo y Paloma) y Alicia Juárez, los últimos años de su vida. Y se comenta que tuvo que ver con María Félix y Lucha Villa, entre otras mujeres del medio artístico.
Grande entre los grandes José Alfredo, el Rey de la canción ranchera, el poeta del pueblo, autor de poco más de trescientas canciones, trovador del sentimiento y la emoción, capaz de conmover a intelectuales como Carlos Monsiváis y Carlos Fuentes o a Juan Pueblo en pulquerías y cantinas de los suburbios y rancherías. En lo personal, como degustador de variedades etílicas y aventurero de la noche, muy seguido me acompañan los temas de José Alfredo y, puedo recordar que allá en Coneto empecé a escuchar -y disfrutar- las canciones de este hermano sentimental; las ponía, a todo volumen en su tocadiscos, mi tío Toño Díaz, prendía su aparato los sábados de tardeada y no lo apagaba sino hasta bien entrada la madrugada, o lo apagaba en ratos, para echarle gasolina al motor que generaba la energía eléctrica necesaria. En aquellas serenatas para todo el pueblo, conocí "El Rey", canción de 1971, es una de las que en esa época me marcaron, en la voz de José Alfredo, aunque ya después la degustamos con Vicente Fernández, Pedro Vargas, María Dolores Pradera, Chabela Vargas, Maná, Luis Miguel y otros, sin olvidar que hasta Cantinflas y Plácido Domingo la versionaron.
"La media vuelta" es un tema sobre el desamor, sobre irse sin mirar atrás...La canción se convierte en un éxito inmediato, poco después escribe también para Lucha Villa "La mano de Dios" luego, "Que se me acabe la vida", y es Rosa Elena Miller, hija de Lucha Villa, quien reveló en entrevista para Univisión, que también la canción "Amanecí en tus brazos", fue escrita para Lucha Villa, con quien el compositor mantuvo clandestino romance. Lucha Villa cantaba "sus" canciones con gran sentimentalismo.
Como apuntamos, pronto el cantautor nacido en Guanajuato se convirtió en un ícono. La mayoría de las personas recuerdan algunos de sus temas; entre los más populares: El Rey, La media vuelta (de ésta le cedió los derechos a su hijo José Alfredo Jiménez Medel, Un mundo raro, Si nos dejan, Paloma querida, El último trago, Ella, Qué bonito amor, Te solté la rienda y Caballo blanco. Algunas de sus composiciones tienen que ver con el alcohol y las cantinas, pero la mayoría son sobre amor en otros contextos, como defiende su hija Paloma Jiménez Gálvez, en el libro: "Cuando te hablen de amor y de ilusiones", de donde, por cierto, provienen los datos aquí compartidos. Los excesos etílicos le cobraron factura: el 23 de noviembre de 1973, a los 47 años, cesó para siempre su inspiración.
Finalmente, traigo a colación a otro escritor guanajuatense, Efraín Huerta, creador de los Poemínimos (poemas muy breves: 'en su mínima expresión', satíricos, humorísticos y anti solemnes, cuya elaboración puede partir de frases ya hechas de obras conocidas o de la cultura popular. En esta oportunidad, he retomado fragmentos de canciones de José Alfredo Jiménez, dándoles esa vuelta de tuerca y los he convertido en 'poemínimos', como homenaje al Rey de la canción ranchera, por su centenario.
DESCONSIDERADA: ¡Cuántas/ luces/ dejaste/ encendidas,/ yo no sé/ cómo voy/ a pagarlas!
ORALIDAD: Tú / me querías / decir / no sé / qué cosas, / pero callé / tu boca / con mi / accexo...
ONANISTA: Pensando / en tus labios / me puse / a gozar.
URGIDO: Quiero / ver / a qué / sabe / tu nido.
JUICIOSO: Si ando / en mi juicio / no estoy contento, / si ando borracho, / pa'que caliento
LA DEL ESTRIBO: Yo no sé / lo que valga / mi vida, / pero yo / te la vengo / a enterrar.