Foto: EFE
Julio César Chávez Jr., con 40 años de edad y una trayectoria profesional de más de dos décadas en el deporte de los puños, reconoció abiertamente que transita la recta final de su carrera en el boxeo. Tras noquear en el primer round a Jeison Troncoso el 12 de septiembre de 2026 en Puebla, el excampeón de peso medio del CMB buscará aprovechar sus últimos combates ante rivales estelares antes de colgar definitivamente los guantes.
El rápido triunfo en el Gimnasio Miguel Hidalgo demostró su contundencia frente al colombiano de 31 años, quien registraba una marca de 14-3. Una clave en esta etapa ha sido asentarse en la categoría del peso crucero, cerca de los 90 kilogramos, lo que le permite entrenar mejor y evitar exigentes sacrificios de deshidratación para dar la báscula.
En sus propias palabras
Sobre su futuro, el pugilista declaró: “Hay campeones a mi edad que han hecho historia... ¿Qué quisiera? Pelear con los mejores”. Chávez Jr. consideró que mostró avances tras lograr tres victorias consecutivas en 2026, ante Ángel Julián Sacco, Jhon Caicedo y Troncoso, reponiéndose de su derrota sufrida en junio de 2025 ante Jake Paul.
Su padre, la leyenda Julio César Chávez, confirmó que sus hijos disputan sus últimas funciones y persiguen una oportunidad titular final. El Gran Campeón Mexicano recalcó que la condición fundamental para que su hijo compita por un cinturón es la disciplina y permanecer completamente alejado de las drogas, el alcohol y las pastillas.
Bajo sus términos
Con récord de 56 victorias, 7 derrotas y 1 empate, el sinaloense evoca su éxito de 2011 al vencer a Sebastian Zbik por el título mundial. Su retiro ocurre en un contexto de reconstrucción tras problemas de salud y adicciones, mientras afronta en libertad cautelar un proceso por presuntos nexos con delincuencia organizada y tráfico de armas.
Chávez Jr. estima que su despedida del deporte profesional ocurrirá en aproximadamente dos años, periodo en el que contempla realizar combates adicionales. En este desenlace de su carrera deportiva, el peleador insiste en dar el máximo esfuerzo sobre el cuadrilátero, mantener el apoyo constante de la afición e intentar recuperar aquel nivel competitivo que lo colocó en la élite del boxeo internacional.