Editoriales

 
OPINIÓN

La importancia de la (des)confianza

Vida pública

La importancia de la (des)confianza

JESÚS MENA VÁZQUEZ 27 abr 2026 - 04:03

Como algunas veces sucede, las tragedias revelan una realidad que no está a la vista. Dos funcionarios de la agencia de procuración de justicia en Chihuahua y dos agentes de inteligencia de los Estados Unidos murieron al accidentarse la camioneta en la que regresaban de una operación conjunta entre el ejército y autoridades estatales de Chihuahua para desmantelar un laboratorio de metanfetaminas en una zona serrana de difícil acceso.

El fallecimiento de dos agentes de inteligencia norteamericanos que estaban en nuestro país, sin autorización del Gobierno Federal para participar en operaciones de campo, ha dominado la conversación pública en los últimos días debido a que está prohibido por las leyes mexicanas, aún considerando que la agencia de inteligencia norteamericana debió de haber solicitado la autorización correspondiente.

Que haya ocurrido en un estado gobernado por la oposición y que, al menos de acuerdo a la información preliminar, se perciba que los agentes norteamericanos estaban en coordinación con las autoridades de Chihuahua, le da la oportunidad al Gobierno Federal de obtener alguna ganancia política, desacreditando la actuación de ese gobierno estatal.

Actualmente las agencias de inteligencia norteamericanas tienen acceso a tecnología que no tenemos en nuestro país. Desde la posibilidad de intercepción de conversaciones y mensajes en cualquier aplicación "segura" de teléfonos inteligentes, hasta drones con un costo de más de treinta millones de dólares cada uno y que son capaces tanto de obtener información en tiempo real como de lanzar ataques de precisión con misiles, esto sin mencionar los satélites espía con que cuenta Estados Unidos desde hace décadas.

Estas opciones para recopilar información de inteligencia en tiempo real están fuera de las posibilidades del gobierno mexicano, que, por otro lado, puede tener mejor información a nivel de "tierra" por parte de personal operativo desplegado en las zonas de interés.

El punto que quiero enfatizar en esta entrega es que, si el Estado Mexicano quiere ser eficiente en la lucha contra las organizaciones criminales, en estos momentos su mejor opción es contar con la información de inteligencia en tiempo real que pueden proveerle las agencias de los Estados Unidos.

Sin embargo, el acceso a esa información pasa por la confianza que puedan generar las y los funcionarios mexicanos con las y los altos funcionarios de las agencias norteamericanas que obtienen y procesan información de inteligencia sensible. Al igual que en México, la comunidad de inteligencia de los Estados Unidos está fragmentada en diversas agencias.

Dependiendo de las relaciones de confianza entre los líderes de esas agencias y los líderes de las agencias mexicanas es que se va dando la cooperación interinstitucional, que en estos momentos atraviesa por un buen momento, algo reconocido tanto por funcionarios norteamericanos como mexicanos de primer nivel.

Aun considerando que existen buenas relaciones interinstitucionales, ésta tiene matices, como lo demostró el operativo para la captura y abatimiento del líder de la mayor organización criminal en México, del que muy probablemente no se informó de manera previa a la Presidenta ni al gabinete de seguridad, quedando la operación en manos del ejército mexicano, apoyado con la información de inteligencia que le proveyó el Comando Norte del ejército norteamericano que, de acuerdo a medios norteamericanos, obtuvo información de inteligencia, entre otros medios, mediante drones que sobrevolaron la zona.

La presencia de agentes de inteligencia norteamericanos en operativos en campo sin autorización expresa por parte de las autoridades mexicanas es algo que no está permitido por las leyes de nuestro país y debe de tener un posicionamiento claro por parte del gobierno mexicano, entender las razones por las que la agencia norteamericana prefirió no solicitar autorización al gobierno federal y coordinarse directamente con un gobierno local requiere mucha más información de la que dispone el público en general.

La corrupción al interior de las corporaciones de seguridad mexicanas, tanto a nivel federal como de los estados está tan arraigada que, al mismo tiempo que el gobierno mexicano reclama por canales diplomáticos al de los Estados Unidos, sería bueno que considere realizar acciones para que las y los funcionarios mexicanos que estén autorizados para recibir información de inteligencia por parte del gobierno norteamericano acrediten los más estrictos controles de confianza que puedan diseñarse bilateralmente.

X: @jesusmenav

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Editoriales