'La isla olvidada', más que un nuevo filme de animación
En una época en la que la animación cada vez encuentra un mayor lugar en la industria cinematográfica, y en la que suele competir por ofrecer el espectáculo más grande y el universo más colorido, “La isla olvidada” encuentra su mayor fortaleza en algo mucho más íntimo, el miedo a que las personas más importantes de la vida terminen tomando caminos distintos.
La nueva producción de DreamWorks, dirigida por Joel Crawford y Januel Mercado, transforma esa emoción universal en una aventura fantástica donde cada criatura, cada paisaje y cada recuerdo tienen un peso emocional.
Pero lejos de conformarse con ser una película para toda la familia, la historia apuesta por una narrativa que combina el folclore filipino con una reflexión sobre el crecimiento personal. El resultado es una experiencia visual que no pierde de vista que su verdadero protagonista no es el mundo mágico de Nakali, sino el vínculo entre dos amigas que descubren que madurar también implica aprender a despedirse.
¿DE QUÉ TRATA?
La historia sigue a Jo y Raissa, dos amigas inseparables que crecieron escuchando historias sobre una misteriosa isla llamada Nakali. Cuando la oportunidad de estudiar en Estados Unidos amenaza con separarlas, ambas viven una última noche juntas que termina convirtiéndose en un viaje inesperado hacia un reino oculto donde los recuerdos tienen un valor literal.
El portal que las conduce a ese universo fantástico surge de un sencillo dólar de arena encontrado en la playa, un detalle que rompe con los tradicionales accesos mágicos del cine fantástico y que convierte un objeto cotidiano en la llave hacia una aventura mucho más profunda.
Dentro de Nakali aparecen criaturas inspiradas en leyendas filipinas, como la inquietante Manananggal, un ser capaz de separar su cuerpo y extender enormes alas, además de demonios que se alimentan de los recuerdos y personajes tan extravagantes como entrañables.

FOLCLORE FILIPINO, EL PROTAGONISTA
Más allá del espectáculo visual, la película representa un momento significativo para la animación de Hollywood. Se trata del primer largometraje de un gran estudio que coloca la mitología filipina en el centro de su universo narrativo, incorporando criaturas, tradiciones y referencias culturales sin convertirlas en una simple decoración exótica.
El codirector Januel Mercado construyó gran parte del proyecto a partir de recuerdos personales y de las historias contadas por las mujeres de su familia.
Esa mirada también se refleja en el elenco de voces, encabezado por H.E.R. como Jo y Liza Soberano como Raissa, junto con figuras como Lea Salonga, Manny Jacinto, Dave Franco y Dolly de León.

ANIMACIÓN QUE ROMPE MOLDES
Visualmente, “La isla olvidada” continúa la evolución artística que DreamWorks inició con “El gato con botas: El último deseo”. La película mezcla animación tridimensional con texturas inspiradas en el anime, ilustraciones bidimensionales y secuencias que recuerdan tanto al universo de Studio Ghibli como a la libertad visual de “Spider-Verse”.
Sin embargo, el despliegue técnico nunca eclipsa el conflicto principal. La historia insiste en que la verdadera aventura consiste en conservar aquello que construye una amistad cuando el tiempo obliga a cambiar de escenario.
Así, la combinación entre fantasía desbordante y emociones reconocibles es lo que convierte a la película en una propuesta distinta dentro del cine animado.