Editoriales

 
OPINIÓN

La rebelión de los votantes latinos contra Trump

El reporte Oppenheimer.

La rebelión de los votantes latinos contra Trump

ANDRÉS OPPENHEIMER 2 oct 2026 - 08:20

El voto hispano se está perfilando como la peor pesadilla electoral del presidente Donald Trump en las cruciales elecciones intermedias del 3 de noviembre: puede hacerle perder el control del Congreso y convertirlo en un mandatario débil por el resto de su gestión.

Las encuestas anticipan una rebelión masiva de los hispanos contra Trump. De producirse, Trump podría perder la Cámara de Representantes y – aunque menos probable – también el Senado.

Eso debilitaría enormemente al presidente, que tiene 80 años y no puede ser reelecto. Se convertiría de inmediato en lo que en Washington llaman un “pato cojo”: un presidente de salida, con menos poder incluso sobre su propio partido.

Según una nueva encuesta de The New York Times/Siena, un 64% de los votantes hispanos planea votar por los demócratas en noviembre, mientras que apenas un 29% piensa hacerlo por los republicanos.

Esto representa una ventaja demócrata de 35 puntos entre los hispanos, un enorme aumento frente al margen de apenas 7 puntos que sacaron entre los latinos en las elecciones de 2024.

“Estamos viendo un gran entusiasmo entre los votantes latinos”, me dijo el encuestador Mike Madrid. “Creo que veremos una participación latina muy alta y un gran rechazo hacia los republicanos y a Trump”.

Una encuesta de CNN muestra que el enojo contra Trump es aún mayor entre los votantes latinos sin estudios universitarios. Mientras que en 2024 Trump ganó el voto de los hispanos de clase trabajadora por 1 punto porcentual, ahora lo está perdiendo por nada menos que 43 puntos.

Según me dicen varios encuestadores, el principal motivo por el cual los latinos están volcándose en contra de Trump es la carestía de la vida. Le siguen las redadas migratorias y las deportaciones masivas que incluyen a mucha gente trabajadora que contribuye a la sociedad.

Madrid, autor del libro “El Siglo Latino” y estratega republicano crítico de Trump, me dijo que los hispanos de clase trabajadora son el grupo más afectado por el aumento del costo de la vida y por los recortes presupuestarios del gobierno.

“El grupo demográfico más impactado por el alza de la gasolina son los jóvenes latinos menores de 30 años”, me explicó Madrid. “Estos hombres son la clase trabajadora, los que hacen trabajo manual, construyen casas, trabajan en fábricas, los que tienen menos educación universitaria y menores ingresos. La inflación los perjudica más que a ningún otro grupo”.

Lo que complica aún más las cosas para Trump, varios de los escaños en el Congreso que su partido corre el peligro de perder están en estados con gran población latina, como California, Texas, Arizona, Nevada y Nuevo México.

Además, hay otras dos grandes señales de que los demócratas llevan las de ganar en estas elecciones.

Primero, el solo hecho de que varios candidatos republicanos se estén distanciando de Trump — algo impensable hace unas semanas — en temas clave como la inmigración o la guerra con Irán, demuestra que se están viendo en problemas para ganar en noviembre.

La congresista republicana por Miami, María Elvira Salazar, sorprendió a todos con un comercial de televisión en el que critica abiertamente la política migratoria de Trump. Mirando fijo a la cámara, Salazar dijo que “los mismos hispanos que le ayudaron a llegar a la Casa Blanca en 2024 hoy se sienten traicionados” por las deportaciones.

Segundo, la historia demuestra que en Estados Unidos el partido opositor casi siempre gana las elecciones intermedias, sin importar quién esté en la Casa Blanca.

Estas elecciones difícilmente serán una excepción, especialmente cuando la popularidad de Trump ha caído a su punto más bajo desde su regreso a la Casa Blanca.

Claro que siempre cabe la posibilidad de que los demócratas se disparen un tiro en el pie. El ascenso de algunos candidatos demócratas de extrema izquierda en Nueva York, otros estados que se autodefinen como “Demócratas Socialistas” y que en algunos casos apenas disimulan su simpatía por el grupo terrorista Hamas o la dictadura de Cuba, podría ayudarle a Trump a mitigar la ola opositora.

Sin embargo, hoy por hoy la principal preocupación de los estadounidenses es el costo de la vida. Y todo apunta a que la rebelión de los votantes latinos será un factor clave para que la oposición gane las elecciones de medio término.

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Editoriales