Las democracias anémicas
El Informe sobre la Democracia de 2026 en el Mundo del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, llega a conclusiones realistas. Son particularmente claras al referirse a los Estados Unidos. Dice que el país que ha sido visto como la antorcha de la democracia tiene bien poco de qué enorgullecerse y mucho que lamentar. La deriva autoritaria de Trump en su segundo mandato sitúa al país al nivel de Hungría o Turquía. Concluye que Estados Unidos ha pasado de ser una democracia liberal a una democracia “electoral” lo que no ocurría desde hace cincuenta años. La “supresión e intimidación de los medios de comunicación es una de las razones clave de este deterioro.
El panorama político mundial es grave. El mencionado estudio revela que casi el 40% de la población mundial vive en 91 países autocráticos, lo que equivale a 3.100 millones de personas. Es decir, 3 de cada 4 personas en el mundo viven ahora en autocracias. Es la cifra más alta desde 1978.
Solo el 6% de la población mundial, o sea, 452 millones de personas, viven en países que mejoran su democracia interna. De ellos, dos tercios viven en tres países: Brasil, Polonia y Tailandia. Son cada vez menos las democracias liberales, están desuso.
El estudio indica que la mayoría de la población de América Latina y el Caribe (64%), vive en democracias formalmente electorales, como Argentina, Brasil, Colombia y Ecuador. Pero sólo el 4% vive en democracias auténticas, como Chile, Costa Rica y Uruguay. Nada menos que el 22% de los residentes latinoamericanos se encuentran en la” zona gris” de la democracia. Este elevado porcentaje incluye a México, que es el segundo país más poblado de la región.
Las autocracias de la región representan el 9% de los habitantes. Entre ellas, Cuba y Haití son autocracias cerradas, con un 3%, mientras que El Salvador, Nicaragua y Venezuela son autocracias electorales.
Por último, en América Latina y el Caribe hay cinco países con mejoras en sus niveles de democracia (el 20% de la región): Bolivia, Brasil, Ecuador, República Dominicana y Honduras. Tres de ellos, Bolivia, Brasil y Ecuador, se encuentran entre los democratizadores de «giro en U», es decir, países que están revirtiendo con éxito los procesos de autocratización de los años anteriores. Sin embargo, según el estudio, siete países, el 28% de la región, retroceden hacia la autocratización: Argentina, El Salvador, Guyana, Haití, México, Nicaragua y Perú.
La caída antidemocrática de México es dramática desde la aplastante victoria en 2018 de Andrés Manuel López Obrador. El Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), condujo al control monopolizado de los poderes ejecutivo y legislativo y de una mayoría de estados, (23 de 32) a finales de 2024. Se debilitaron las restricciones judiciales y se fortaleció el poder de los militares en asuntos civiles. Con las elecciones de junio de 2024, MORENA aumentó su cuota de escaños legislativos del 40% al 47%. México se clasifica como democracia electoral de “zona gris” lo que significa que es incierto su estatus como democracia.
Hasta aquí el estudio de la universidad sueca. Muchos otros centros académicos coinciden en su evaluación. Se confirma que el estado actual del mundo es de general confusión, de intereses nacionales expresados en términos de ideologías contrapuestas. En México, vivimos una etapa intermedia en que se desarticulan por fracasadas, las fórmulas liberales válidas durante los últimos dos siglos XIX y XX y el primer cuarto del actual, tanto en lo económico como en lo político.
Las expectativas de mayor bienestar y progreso compartidos simplemente nunca se cumplieron. Por el contrario, cada vez más se confirma el empeoramiento de las poblaciones de mayor crecimiento demográfico, mientras que al mismo tiempo, los países desarrollados se estancan en sus crisis de movilidad social.
Las conclusiones del estudio de la Universidad de Gotemburgo confirman que estamos en el quicio en que las democracias anémicas nos señalan la inminencia de cambios en la actitud con que hay que diseñar nuevas respuestas a los retos que han venido acumulándose desde hace ya varias décadas y que ahora se formulan en términos modernos.
juliofelipef aesler@yahoo.com