Editoriales

 
OPINIÓN

Las huellas de Orbán

Sextante

Las huellas de Orbán

FEDERICO REYES HEROLES 14 abr 2026 - 07:37

Cena de clausura de una reunión cupular de empresarios de México. Oradora principal: Anne Applebaum, la conocida autora de El ocaso de la democracia. Periodista, historiadora que, en parte, por orígenes familiares, se ha especializado desde la Universidad de Yale y también como corresponsal de The Economist, en la cobertura de las transiciones de Europa del Este. Sencilla, a pesar de su fama, Applebaum, no suelta el tema.

Comenzó su intervención con un cambio, les iba yo a hablar de mi libro, pero resulta que hoy Orbán está reunido con Trump en Mar-a-Lago. Eso merece una consideración aparte. Orbán, continuó, es el inventor de una nueva forma de gobierno: la extorsión. Los empresarios mexicanos y sus esposas escuchaban con cierta sorpresa. Y siguió, Orbán es hoy el gran asesor de quién será el próximo presidente de Estados Unidos, el principal socio comercial de México y su vecino inexorable. Cómo funciona Orbán, se preguntó a sí misma, es muy sencillo. Si alguno de ustedes tiene, por ejemplo, una concesión minera y una radiodifusora, recibirán una llamada, discreta, pero puntual, o le baja usted al volúmen político de su radiodifusora o tendremos también que revisar su concesión minera.

Silencio entre los empresarios. El mecanismo, según algunos de ellos, ya lo estaban sufriendo. Fue la extorsión y el desmantelamiento de las instituciones lo que le permitió a Orbán estar en el poder 16 años, funcionó. Enmascarado en la Alianza de Jóvenes Demócratas, y con la espada de un nacionalismo ramplón, impulsó una política muy atractiva: reducción de impuestos, reintroducción de prestaciones universales, reducción del déficit que, en el peor momento, había llegado al 4.5% -¿en cuánto estamos en México?-, etc. Al principio, funcionó. El déficit cayó, la deuda pública disminuyó, se reorganizó la administración con la popular meta del ahorro, hubo crecimiento económico, pero, un gran pero, Orbán dio los siguientes pasos hacia la autocracia: disminuyó la capacidad de supervisión y control de la Asamblea Nacional, el proyecto incluía eliminar las mayorías calificadas para poder controlar con mayorías simples; trató de ampliar las facultades del Primer Ministro, o sea él, y, como candado definitivo, se arrojó al control de los medios de comunicación y persecución de opositores. Por fortuna el Tribunal Constitucional frenó algunas de sus iniciativas autoritarias. Hubo ese contrapeso.

Todo sonaba lejano a México, tapándose un ojo y evitando leer la avanzada autoritaria que ya teníamos encima. Pero la andanada continuó en México: control ilegal del Legislativo; desaparición de un Judicial independiente y profesional; persecución abierta del periodismo libre, (ver Bullet Machine de Artículo 19), o los casos de Campeche, Veracruz y otros estados; y, finalmente, el desprecio hacia los profesionales del servicio público, hacia la ley y la opinión pública.

De su fórmula, la extorsión, ni hablemos. En México cada “apoyo social” llega etiquetado y con advertencia, esto “te lo da…”. ¡Pero si los programas sociales ya estaban en la Constitución! Y qué decir del “megáfono” presidencial al servicio de la mentira como estrategia de gobierno. ¿Derrame? ¿Incendios en Dos Bocas? ¿Hundimiento del Tren Maya? ¿Descarrilamiento del Interoceánico, que raro? Es la cosecha de la improvisación. ¿Corrupción, cuál? ¡Ah, la “barredora”! Que presenten pruebas. Pero, ¿y la autoridad, no está para eso? ¿Desaparecidos? Es información sesgada, intencionada, intervencionismo puro.

Pero todo llega a su fin: Orbán asfixió a sus propios seguidores. La oposición lo logró: echó a Orbán del poder y eso, en sí mismo, es una buena noticia. Putin y Trump, sus abiertos aliados, también perdieron. El autócrata de la extorsión se va. Y para México es aire fresco. Se puede.

¿Qué estarán pensando los empresarios que han sufrido extorsión con la aprobación del congelamiento de cuentas sin juicio previo o la PPO?

Suena a extorsión ¿o no?

Noticias relacionadas

EL SIGLO RECIENTES

+ Más leídas de Editoriales