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Las sorpresas del ranking mundial de la felicidad

El reporte Oppenheimer

Las sorpresas del ranking mundial de la felicidad

ANDRÉS OPPENHEIMER 24 mar 2026 - 04:03

La gran sorpresa del nuevo ranking de los países más felices del mundo no es que Finlandia haya quedado en primer lugar -eso ya venía ocurriendo desde hace años- sino que Costa Rica, Israel y México estén entre los quince primeros de la lista de 147 países.

El Ranking Mundial de la Felicidad 2026, coordinado por la Universidad de Oxford, es el estudio anual más reconocido sobre la satisfacción de vida. Está basado en una encuesta de Gallup en todo el mundo en la que se le pide a la gente que evalúe si tiene la mejor vida posible, en una escala del 0 al diez.

Al igual que el año pasado, Finlandia, Islandia, y Dinamarca se llevaron los tres primeros puestos. Pero, por primera vez, Costa Rica ocupó el cuarto lugar -el puesto más alto logrado por un país latinoamericano- seguido de cerca por Israel (8) y México (12).

Más abajo aparecen Estados Unidos (23), Brasil (32), España (41), Argentina (44), Chile (50), China (65), Colombia (68), Perú (72), Rusia (79) y Venezuela (80). El país menos feliz del mundo es Afganistán (147).

Finlandia va a la cabeza por noveno año seguido. La felicidad de los escandinavos se explica, en gran medida, por su alto nivel de vida, salud y educación gratuitas y una intensa vida comunitaria.

Lo vi con mis propios ojos cuando visité Finlandia y Dinamarca para mi libro 'Como salir del Pozo', sobre los secretos de los países más felices del mundo: los países nórdicos también tienen muy rica vida social.

Me costaba entrevistar gente allí después de las cuatro de la tarde, porque casi todos iban a su grupo de cine, clase de cocina o club de coleccionistas de estampillas después del trabajo. En Dinamarca, por ejemplo, hay leyes que obligan a las escuelas y oficinas públicas a prestar sus salones gratuitamente a clubes sociales después de horas laborales.

Pero lo que más me sorprendió del nuevo ranking fue el alto grado de felicidad que reportaron los encuestados en Costa Rica, Israel y México.

Paradójicamente, mientras que el presidente Trump dice a cada rato que México es un país desastroso capturado por el crimen organizado, los mexicanos están mucho más felices con sus vidas que los estadounidenses. De hecho, Estados Unidos viene cayendo en el ranking desde hace varios años.

Cuba y Nicaragua ni aparecen en la lista. Según me dijeron investigadores que participaron en el estudio, las dictaduras de esos países no permitieron que Gallup hiciera sus encuestas libremente.

Mariano Rojas, profesor de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en México y uno de los autores del estudio de la felicidad, me dijo que Costa Rica es el cuarto país más feliz gracias a la combinación de un Estado de bienestar que brinda buena salud y educación gratuitos, y a la "calidez relacional" de su gente.

"Los costarricenses manifiestan estar muy a gusto con su vida", me dijo Rojas. "Tienen esa calidez que encontramos en otros países latinoamericanos, pero Costa Rica la logra combinar eso con un Estado de bienestar bastante bueno".

El caso de Israel es parecido. Pese a la guerra y al ataque terrorista de Hamás en 2023, que fue la mayor matanza del pueblo judío desde el Holocausto de 1940-1945, Israel está entre los países más felices del mundo por los fuertes lazos familiares y un sentido de propósito común de sobrevivir como pueblo, señaló.

México, a su vez, está entre los países más felices porque es una sociedad muy cálida, explicó. "Las familias extendidas, las famosas fiestas que se tienen, el vecindario, todo eso genera una idea de compartir la vida con otros. Todo eso genera un ambiente de felicidad no basado en lo económico sino en lo relacional", me dijo Rojas.

¿Mi conclusión? Los países más ricos suelen ser más felices porque, obviamente, si la gente no tiene que comer no puede estar contenta.

Pero la prosperidad económica no es suficiente. Si fuera así, Estados Unidos y Arabia Saudita estarían en los primeros puestos, y no lo están. Para aumentar la felicidad hace falta también una rica vida comunitaria, como ocurre - por distintas razones - en países tan diversos como Finlandia, Costa Rica, Israel y México. El dinero ayuda a ser feliz, pero no alcanza.

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