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Lecciones húngaras

Lecciones húngaras

ARMANDO FUENTES AGUIRRE 20 abr 2026 - 04:03

La derrota de Viktor Orbán en Hungría da muestra de que, si les dan la oportunidad en las urnas, los ciudadanos pueden demostrar que están inconformes con las condiciones de vida que el gobierno provee.

Sin crecimiento económico, con hartazgo con el nivel de los servicios públicos que presta el gobierno, como la educación o la salud, si -como en el caso de Hungría perciben que se alejan de la Unión Europea y se acercan más a Rusia- por ejemplo, o que la corrupción es rampante entre los cercanos al primer ministro, los ciudadanos pueden cambiar el rumbo de su país, si tienen la oportunidad.

Orbán, con 16 años en el poder en Hungría, es el Primer Ministro en funciones con mayor antigüedad en la Unión Europea. Durante esos años ha implementado una narrativa populista de derecha ultra conservadora (oposición a inmigración, cierre de fronteras, etc.) que lo ha hecho un modelo a seguir para los dirigentes de la derecha radical en Europa que luchan por alcanzar el poder y que veían en su continuidad la receta para que, una vez gobernando, poder mantenerse ganando elecciones.

La realidad es que Orbán, con la ventaja obtenida en las urnas a partir de 2010 cambió el entramado institucional de Hungría para ir, continuamente, degradando las condiciones democráticas del país.

Cambió la Constitución, cooptó al Poder Judicial y al aparato electoral con personas afines a su movimiento político, controla los medios de comunicación vía empresarios afines y como estos ejemplos un largo etcétera de cambios implementados en casi dos décadas para que todo el aparato del estado le beneficiara políticamente.

Además de ser un líder para la ultraderecha en Europa, tiene la simpatía tanto de Donald Trump como de Vladimir Putin y, por si fuera poco, durante su mandato entabló buenas relaciones comerciales con China.

En el papel, Orbán tenía todo a su favor para seguir ganando elecciones, construyó todo un entramado institucional que le otorgaba ventajas en diferentes ámbitos, que sumadas hacían muy difícil para la oposición ganar elecciones.

Sin embargo, Orbán perdió. No solamente perdió la elección para reelegirse como Primer Ministro, sino que su movimiento también perdió el Congreso y ahora la oposición tiene la mayoría necesaria para cambiar la constitución y hacer lo mismo que él hizo en su momento.

¿Qué factores hicieron que Orbán perdiera la elección de manera tan amplia? La pésima calidad de los servicios públicos que presta el gobierno húngaro, especialmente en salud; la corrupción imperante entre su círculo más cercano de colaboradores en el gobierno, su familia y amigos en pocos años figuraron entre los más ricos de Hungría. Otro factor, coyuntural pero importante, fue que el líder de oposición y ganador de las elecciones pasó de ser un funcionario de Orbán a denunciar la corrupción al interior de su gobierno con la información de primera mano que poseía.

Un factor que, sin duda tuvo un peso importante, fue que el gobierno no podía ocultar el resultado si los ciudadanos salían en masa a votar su contra, lo que no sucedió en Venezuela, por ejemplo. Muy seguramente esto tiene que ver con algunas cláusulas democráticas mínimas que cada país miembro de la Unión Europea tiene que aceptar.

Aún con todo el entrado institucional a su favor, leyes, funcionarios judiciales y electorales, etc, el régimen dominante en Hungría tuvo que aceptar que la mayoría de los ciudadanos eligió un cambio.

Independientemente de que los regímenes autoritarios sean de izquierda o de derecha, siempre buscan institucionalizar ventajas y disminuir la equidad en los procesos electorales cambiando leyes y cooptando las instituciones encargadas de organizar y decidir el resultado de las elecciones en caso de disputas por el poder.

En México llevamos siete años en este proceso de cambios institucionales y cooptación de instituciones electorales, la elección judicial y la próxima designación de consejeros del INE son parte de este proceso de cooptación institucional. Llegará el régimen al extremo de manipular resultados electorales, de la manera en que lo hizo el régimen en Venezuela o la presión, en este caso de nuestros socios comerciales en el tratado de libre comercio de América del Norte, tendrá algún peso para evitar que lleguemos a esos extremos.

X: @jesusmenav

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